Inicio Últimas noticias Inseguridad en Uruguay: el país sigue igual que en 2015
Últimas noticiasUruguay

Inseguridad en Uruguay: el país sigue igual que en 2015

A un año de la llegada de Orsi a la Torre Ejecutiva, el país sigue estancado en los mismos miedos: balas en la calle y bolsillos vacíos.

Compartir
Gráfico de la evolución de la inseguridad en Uruguay 2026 como principal preocupación ciudadana.
El nivel de preocupación por la seguridad se mantiene en niveles críticos desde hace más de una década.
Compartir

Inseguridad en Uruguay 2026: un año de Orsi y el país sigue siendo un polvorín

Parece que fue ayer cuando nos prometían el cambio, pero la realidad es un bife en la cara. La inseguridad en Uruguay se mantiene como el cáncer que no logramos extirpar. Según los últimos datos de Equipos Consultores, a un año exacto de que Yamandú Orsi se pusiera la banda presidencial, la sensación térmica en la calle es la misma: miedo. Casi la mitad de los uruguayos no dudan en señalar que el principal problema del país es que te maten por un celular o que el narco sea el que mande en el barrio.

No es solo una percepción subjetiva; son los números los que le queman los papeles al oficialismo. La crisis de seguridad pública no bajó ni un escalón respecto al inicio de gobiernos anteriores. Estamos exactamente igual que en 2015, cuando Vázquez arrancaba su segundo mandato, y peor que en el primer año de Lacalle Pou. La «estabilidad» de la que habla el gobierno no es más que el estancamiento de un país que se acostumbró a vivir entre rejas mientras los delincuentes son los dueños de la vereda.

1

El combo del terror: inseguridad en Uruguay 2026 y falta de laburo

Si el miedo a que te peguen un tiro no fuera suficiente, el bolsillo termina de completar el cuadro de angustia. El desempleo y la situación económica son el segundo y tercer puesto en las preocupaciones de la gente. La ola delictiva se alimenta de una falta de oportunidades que el gobierno de Orsi no ha sabido resolver en estos primeros doce meses. Es un círculo vicioso: sin laburo hay más desesperación, y con un Estado que no controla la calle, la droga se mete por todas las hendijas.

La encuesta de Equipos es lapidaria. Muestra que problemas que antes eran «marginales», como la droga y la desintegración social, hoy ya tocan el 10% de las menciones. No estamos hablando de temas de moda; estamos hablando de que la  violencia urbana está mutando hacia algo más profundo y peligroso. El uruguayo ya no solo teme al robo, teme a una sociedad que se está rompiendo y a un gobierno que parece estar mirando otro canal.

2

Diez años de promesas rotas y el mismo miedo

Lo más triste de este análisis es la continuidad. Llevamos más de una década con la  problemática de seguridad ciudadana (y sus versiones anteriores) al tope de la lista. Hubo una excepción por la pandemia, lógico, pero apenas nos sacamos el tapabocas, volvió el plomo. Orsi cumplió su primer año y el «efecto esperanza» ya se evaporó. La gente ve que los políticos discuten en el Parlamento mientras en la periferia —y ya no tanto— las balas pican cerca.

  • Inseguridad estancada: Casi el 50% de la población la señala como el drama número uno.

  • Desempleo persistente: La segunda preocupación que no da tregua a las familias.

  • Crecimiento de la droga: Un problema que se consolidó y ya no es «cosa de pocos».

  • Desencanto político: Las referencias a «el gobierno» como un problema en sí mismo están en alza.

¿Qué cambió con la gestión de Orsi respecto a la inseguridad en Uruguay 2026?

Siendo bien críticos, la respuesta es: poco y nada. Se cambió el color de la administración, pero la receta parece ser la misma. La  alarma social por delitos sigue siendo el gran talón de Aquiles de un Frente Amplio que volvió al poder con la promesa de «humanizar» la seguridad, pero que en los hechos no le ha encontrado la vuelta al delito organizado. Las encuestas son claras: el primer año de gestión, que suele ser el de la luna de miel, pasó sin pena ni gloria para la percepción de seguridad ciudadana.

Además, la dimensión política ha empezado a asomar la cabeza. Ya no solo se culpa al delincuente; ahora se culpa a la «actitud de la gente» y a la inacción de los políticos. La inseguridad en Uruguay ya no es solo un tema policial, es un tema de confianza institucional. Si el gobierno no logra mover la aguja en este segundo año, el costo político va a ser altísimo, porque la paciencia del uruguayo de a pie, ese que toma el bondi a las 6 de la mañana con el corazón en la boca, se terminó hace rato.

Conclusión editorial

Al final del día, los uruguayos seguimos pidiendo lo mismo: poder caminar tranquilos y tener un sueldo digno a fin de mes. La inseguridad en Uruguay es la prueba de que los discursos no bajan los índices de criminalidad. A un año de Yamandú Orsi, el balance es una fotocopia de la década pasada. A llorar al campito con las excusas de la herencia o del contexto regional; la gente votó para vivir mejor y, por ahora, lo único que tiene es el mismo miedo de siempre.

Dejá tu comentario

Para comentar tenés que estar registrado y con sesión iniciada.

Comentarios (0)

Todavía no hay comentarios.

Seguinos en WhatsApp
Recibí las noticias más importantes de Uruguay Al Día al instante.
Unite al canal de Uruguay Al Día
Compartir
Artículos relacionados

Pasado de Gustavo González: el escándalo del senador ñoqui

De cobrar en el Correo sin pisar la oficina a vivir en...

AmBev-Cympay Paysandú: 90 empleados al seguro de paro

Incertidumbre total en el litoral: 90 trabajadores al seguro de paro y...

Carnaval 2026 Uruguay: legisladores analizan las letras ácidas

Del cuplé contra el MPP a la sátira sobre Yamandú Orsi: las...

Escuela 14 de Balneario Solís: familias exigen nueva dirección

Las familias decidieron no enviar a sus hijos a clase y exigen...

URUGUAY AL DÍA
EN VIVO
OYENTES: 0