El Barrio Nuevo Uruguay vuelve a ser noticia por la peor de las razones: la inseguridad galopante y el ensañamiento contra los más vulnerables. En las últimas horas, las instalaciones del Merendero Andresito, gestionado por el Club de Leones Filial Andresito y Salto Los Azahares, fueron blanco de un ataque vandálico que dejó destrozos materiales de gran magnitud y un vacío enorme en el corazón de la comunidad. Este espacio no es solo un techo y cuatro paredes; es el lugar donde más de 65 niños y niñas de la zona encuentran, además de un vaso de leche, la contención y el afecto que muchas veces el estado les niega
Según fuentes policiales consultadas por Uruguay Al Día, los responsables de este ataque actuaron con una saña inexplicable, dañando elementos esenciales para el funcionamiento diario del merendero. La denuncia ya fue radicada y se espera que las pericias logren dar con estos sujetos que, con total impunidad, arremetieron contra un esfuerzo solidario que se sostiene a pulmón gracias al trabajo de voluntarios y vecinos. Lo que más indigna a los salteños es que este tipo de episodios se repiten en la zona sin que exista una respuesta firme de las autoridades para proteger los espacios comunitarios que intentan remendar el tejido social roto del barrio
Tabla de contenidos
Un golpe bajo a la solidaridad de los leones
El impacto de este hecho trasciende lo material. El Merendero Andresito cumple un rol fundamental en el Barrio Nuevo Uruguay, brindando apoyo escolar y acompañamiento a familias que atraviesan situaciones críticas. Al atacar este lugar, no solo se rompen vidrios o mobiliario, se vulnera la esperanza de decenas de gurises que ven en el merendero su único refugio seguro. Los integrantes del Club de Leones expresaron su profundo desaliento ante la reiteración de estos actos de vandalismo que parecen no tener freno
Esta situación deja al descubierto, una vez más, la falta de prevención y patrullaje en los puntos más calientes de Salto. Según fuentes policiales consultadas por Uruguay Al Día, los vecinos se sienten en un estado de total indefensión, viendo cómo los delincuentes se ensañan con las instituciones que más ayudan a la gente. La protección de estos espacios sociales debería ser una prioridad absoluta para el Ministerio del Interior, ya que allí se resguarda el futuro de los niños que hoy se quedaron sin su merienda por culpa de unos pocos inadaptados
Exigen justicia y seguridad para el barrio
Desde la filial Andresito del Club de Leones se hizo un llamado desesperado a la reflexión y a la acción inmediata de la justicia. No se puede permitir que la solidaridad sea rehén de la delincuencia. El compromiso de los voluntarios sigue firme, pero el sentimiento de impotencia es compartido por todo Salto. Es imperioso que se identifique a los responsables y se apliquen sanciones ejemplares para que el Merendero Andresito pueda volver a abrir sus puertas sin el miedo constante de ser atacado nuevamente
Uruguay Al Día seguirá de cerca el avance de las investigaciones para asegurar que este atropello contra la infancia no quede impune. En un momento donde la sociedad necesita más unión que nunca, estos ataques solo siembran división y tristeza. La comunidad del Barrio Nuevo Uruguay exige respuestas y, sobre todo, la seguridad necesaria para que sus niños puedan seguir creciendo con la contención que este merendero les brinda día tras día
