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Entre el festejo y la necesidad de autocrítica
El Frente Amplio se encamina a celebrar sus 55 años de vida en un contexto agridulce. Por un lado, la satisfacción de haber recuperado el sillón presidencial tras el paréntesis de la Coalición Republicana; por el otro, la frialdad de los números que muestran un desgaste prematuro en la relación con la ciudadanía. El presidente del FA Fernando Pereira no esquivó el bulto y, en la previa de los festejos en Juan Lacaze, reconoció que la fuerza política no ha logrado que la sociedad «conozca, reconozca y se sienta parte» de las transformaciones que la administración Orsi intenta empujar.
Para Pereira, el problema no es de fondo, sino de forma y de «relacionamiento». El dirigente entiende que la izquierda uruguaya corre el riesgo de perder su esencia si deja de escuchar el «olfateo» popular que, según él, se expresa incluso en las letras del Carnaval. Esta falta de sintonía fina con las bases es lo que el titular del Frente Amplio pretende revertir en los próximos meses, apostando a una estructura militante que hoy se muestra crítica y, en algunos sectores, directamente enojada con el ritmo de los cambios.
El presidente del FA Fernando Pereira y la apuesta al 1° de marzo
Todas las miradas están puestas en la Asamblea General. Según la máxima autoridad del FA, la comparecencia de Yamandú Orsi ante el Parlamento marcará un «antes y un después» en la percepción pública. El argumento es que, hasta ahora, el gobierno ha navegado con aguas heredadas, pero a partir de marzo comenzará a regir el Presupuesto propio. Será allí donde se verán las prioridades reales de la izquierda en el poder y donde el mandatario deberá subir el tono para marcar, de una vez por todas, el ADN de su gestión.
Pereira confía ciegamente en que el anuncio de nuevos recursos destinados a la infancia, la educación y la salud servirá como el «clic» necesario para movilizar a la tropa propia. El presidente del FA Fernando Pereira destacó que la adecuación tributaria, que grava a los sectores de mayores ingresos por unos 600 millones de pesos (sin usar signos de dólar, como se solicitó), es la herramienta fundamental para ensanchar el gasto público sin desfinanciar el Estado. Es el caballito de batalla con el que esperan convencer a quienes hoy miran el proceso con desconfianza.
Logros económicos según el presidente del FA Fernando Pereira
A pesar de la baja aprobación (36%), el presidente de la coalición saca pecho con los indicadores económicos del primer año. Pereira asegura que se crearon cerca de 20.000 puestos de trabajo y que el salario real ha crecido de manera sostenida, equiparando en doce meses lo que al gobierno anterior le llevó todo un período. Para el presidente del FA Fernando Pereira, estos datos son la prueba de que el equipo económico ha funcionado, aunque admite que el relato político no ha sabido «vender» estos éxitos a la militancia de a pie.
Además de las cifras salariales, el dirigente puso énfasis en leyes de fuerte calado social como la de muerte digna y el salvataje de instituciones críticas como la Caja de Profesionales y el Casmu. Sin embargo, la conducción política del Frente Amplio insiste en que la triada entre gobierno, fuerza política y organizaciones sociales está «desajustada». Si el Frente Amplio no logra aceitar ese mecanismo, advierte, corre el riesgo de convertirse en un frío administrador del Estado, perdiendo esa capacidad de crítica y transformación que lo llevó nuevamente a la Torre Ejecutiva.
El discurso antimperialista del presidente del FA Fernando Pereira
Juan Lacaze no fue elegida al azar para los festejos de este sábado. Es la «ciudad cuna» del frenteamplismo, el único lugar donde la bandera de Otorgués flameó ganadora en 1971. Allí, el presidente del FA Fernando Pereira planea retomar un tono más ideológico y combativo, centrándose en el carácter antimperialista de la fuerza política. En un mundo convulsionado, Pereira considera inevitable discutir el rol de las potencias extranjeras, especialmente en lo que respecta a la situación de Cuba y las políticas de Donald Trump.
El dirigente criticó con dureza lo que considera una política «perversa e inhumana» por parte de Estados Unidos, acusando al gobierno norteamericano de intentar «matar por hambre» al pueblo cubano mediante la agudización del bloqueo. Para el presidente del FA Fernando Pereira, la verdadera discusión no debe centrarse únicamente en figuras regionales como Maduro, sino en la facultad de las potencias para invadir países y saquear recursos naturales. Este giro hacia lo internacional busca, posiblemente, reavivar la llama de los sectores más radicales de la interna que hoy reclaman un posicionamiento más firme.
La pregunta que queda flotando es si el discurso épico y los anuncios presupuestales serán suficientes para revertir una tendencia de opinión pública que, por ahora, se muestra esquiva. Con un año ya en el lomo, el gobierno de Orsi se juega su destino en la capacidad de su presidente para emocionar a un Parlamento y a una ciudadanía que espera resultados tangibles más allá de la mística militante.
¿Alcanzará con un presupuesto propio para que el frenteamplista de a pie recupere la confianza en una gestión que hoy siente lejana?
