Inicio UncategorizedCarlos Negro confirmó que evitaron el robo del siglo en Ciudad Vieja

Carlos Negro confirmó que evitaron el robo del siglo en Ciudad Vieja

El ministro Carlos Negro confirmó que el robo del siglo en Ciudad Vieja fue frustrado gracias a datos de países vecinos. Hay brasileños detenidos

por Giuseppe RinaldiGiuseppe Rinaldi
94 vistas
A+A-
Restablecer
Robo del siglo en Ciudad Vieja frustrado

La exportación del crimen organizado al subsuelo montevideano

La tranquilidad de la capital uruguaya se vio sacudida por la confirmación de una trama criminal que parece extraída de una serie de plataformas digitales. El ministro del Interior, Carlos Negro, se hizo presente en el cruce de Colón y 25 de Mayo para dar detalles de una investigación que venía gestándose desde diciembre. Según el jerarca, el robo del siglo en Ciudad Vieja fue evitado gracias a la cooperación con dependencias policiales de países vecinos, lo que pone de manifiesto que Montevideo está en el radar de bandas internacionales de alta peligrosidad.

Lo que se encontró debajo de un local aparentemente inofensivo fue una obra de ingeniería dedicada al delito. La banda, integrada por brasileños y paraguayos, alquiló el inmueble a mediados de 2025 bajo una fachada de normalidad que logró engañar a vecinos y autoridades durante meses. El objetivo del atraco que sacudió a Montevideo no era otro que una institución financiera de la zona, a la cual pretendían acceder conectando un túnel casero con el sistema de cloacas de la ciudad.

La conexión internacional y el dato que salvó las bóvedas

Resulta alarmante que la seguridad nacional dependa, en gran medida, de que la información llegue desde el exterior. El ministro Carlos Negro admitió que las alertas de las policías de la región fueron el punto de partida para desarticular este plan. Esto deja una pregunta incómoda en el aire: ¿cuánta «tierra» se movió en el casco histórico sin que los sistemas de vigilancia locales notaran absolutamente nada? La Ciudad Vieja testigo de un golpe histórico no se planificó en una tarde; requirió meses de logística que pasaron desapercibidos bajo las narices de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas.

El operativo fue contundente pero deja cabos sueltos. De los nueve detenidos, cinco fueron capturados en las inmediaciones del túnel, incluso algunos intentando fugar por las alcantarillas en una escena bizarra y desesperada. Otros cuatro implicados cayeron en el balneario El Pinar, lo que demuestra que la banda tenía una infraestructura de alojamiento y logística que se extendía fuera de la capital. Mientras se busca a una persona que aún permanece requerida, el país se pregunta qué tan vulnerable es su sistema bancario ante la llegada de expertos en túneles del extranjero.

Bomberos en las cloacas y el misterio de la salida

El trabajo ahora se traslada al subsuelo, donde el equipo de Bomberos debe inspeccionar la estabilidad de las galerías excavadas. El ministro Carlos Negro enfatizó la necesidad de ver «hacia qué institución financiera estaba dirigida» exactamente la obra. El riesgo no era solo el millonario botín que pretendían sustraer en el robo más resonante del barrio antiguo, sino el peligro estructural que estas excavaciones clandestinas representan para edificios declarados patrimonio histórico.

La desidia o la falta de control sobre los contratos de alquiler en la Ciudad Vieja permitió que una banda criminal operara desde mediados de 2025. El local, que figuraba como desocupado, era en realidad una fábrica de escombros y planes delictivos. Es imperdonable que en una zona tan custodiada y llena de cámaras, el movimiento de personal y herramientas no haya despertado sospechas hasta que el dato vino servido desde afuera. El robo del siglo en Ciudad Vieja se frustró por un golpe de suerte cooperativa, más que por una vigilancia preventiva eficiente.

Un ministro cuestionado y una victoria con sabor a poco

Carlos Negro llega a este operativo en un momento de extrema debilidad política. Con cuestionamientos en el Parlamento por su autoridad afectada tras incidentes personales, este procedimiento aparece como un tanque de oxígeno necesario pero insuficiente. Si bien se evitó el robo del siglo en Ciudad Vieja, la sensación de que el crimen organizado extranjero está «perforando» la seguridad uruguaya —literal y metafóricamente— es difícil de borrar. Uruguay dejó de ser el oasis de tranquilidad para convertirse en un tablero de ajedrez para bandas brasileñas especializadas en asaltos bancarios.

La investigación seguirá su curso, pero el daño a la percepción de seguridad ya está hecho. La Ciudad Vieja, con sus bancos y su historia, estuvo a merced de unos «topos» con acento extranjero que sabían perfectamente dónde cavar. El éxito de la operación policial no oculta la fragilidad de una frontera y un control interno que permitieron que el robo del siglo en Ciudad Vieja estuviera a punto de ser la tapa de todos los diarios del mundo por las razones equivocadas.

¿Es realmente una victoria policial si el plan se gestó durante seis meses en nuestra cara y solo lo supimos porque nos avisaron de afuera?

¿Te ha resultado útil este artículo?
Si0No0

Comentarios

Quizas te interesen estas noticias.

-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00