Inicio Ciencia¿Qué rol juegan los errores congénitos de la inmunidad en nuestro sistema biológico?

¿Qué rol juegan los errores congénitos de la inmunidad en nuestro sistema biológico?

La genética individual permite comprender por qué un mismo patógeno afecta de forma distinta a cada persona. El cribado genético es la nueva frontera.

por Federica ContiFederica Conti
9 vistas
A+A-
Restablecer
Diagnóstico de errores congénitos de la inmunidad

El enigma de los errores congénitos de la inmunidad

En los pasillos de los hospitales uruguayos, desde el Clínicas hasta los sanatorios privados más modernos, se repite una escena que desvela a los intensivistas: un paciente joven, deportista y sin patologías previas, termina en CTI por una bacteria que cualquier otra persona despacharía con un resfrío leve. Lo que durante décadas se atribuyó a la «mala suerte» o a una «lotería biológica», hoy tiene un nombre técnico que está revolucionando la medicina: errores congénitos de la inmunidad. Estas sutiles pero críticas alteraciones en nuestro mapa genético actúan como puntos ciegos en el radar del organismo, permitiendo que invasores mediocres causen estragos sistémicos.

La investigación publicada recientemente en Nature confirma que no todos los cuerpos están equipados con las mismas herramientas de defensa. Detrás de una infección fulminante suele esconderse una mutación específica que impide, por ejemplo, que las células detecten a un virus determinado o que produzcan la respuesta inflamatoria necesaria para frenarlo. Estos defectos congénitos de la inmunidad son, en esencia, fallos de fábrica en el software de protección del ser humano, y su identificación está cambiando la forma en que los médicos abordan la susceptibilidad a las infecciones comunes.

Virus comunes y errores congénitos de la inmunidad

Los errores congénitos de la inmunidad nos vuelven vulnerables a bacterias comunes.

La historia detrás del hallazgo científico

Para entender la magnitud de este descubrimiento, hay que remontarse a un caso emblemático de los años 80: un niño de Malta que, a pesar de vivir en un entorno saludable, desarrolló una infección gravísima por la bacteria Mycobacterium fortuitum. Este microorganismo abunda en el suelo y el agua, y rara vez enferma a alguien. Fue allí donde Michael Levin y su equipo empezaron a tirar de la cuerda de las alteraciones inmunológicas hereditarias, descubriendo que el pequeño tenía una mutación en el receptor del interferón-γ, una molécula fundamental para modular las defensas.

Desde aquel entonces, la comunidad científica ha logrado mapear más de 500 genes vinculados directamente con la inmunidad. Cuando uno de estos genes presenta un error, el individuo queda expuesto a un riesgo desproporcionado. Lo que antes se diagnosticaba simplemente como una «infección severa», hoy se desglosa bajo la lupa del cribado genético, permitiendo saber exactamente qué pieza del rompecabezas falta. Los trastornos congénitos del sistema inmune no solo explican enfermedades raras, sino que dan respuesta a por qué la gripe estacional o un herpes simple pueden ser fatales para ciertos compatriotas.

Nuevos horizontes en el diagnóstico genético

El avance de la tecnología médica en Uruguay y el mundo ha democratizado el acceso al análisis del ADN, lo que facilita la detección temprana de estos fallos biológicos. Isabelle Meyts, experta de KU Leuven, señala que la conexión entre mutaciones específicas e infecciones concretas es la piedra angular de la medicina personalizada. Al detectar fallas inmunitarias de origen genético, los profesionales pueden recetar terapias sustitutivas, como el reemplazo de factores inmunológicos ausentes, antes de que el paciente se enfrente a un patógeno letal en el ambiente.

Cribado para detectar errores congénitos de la inmunidad

El cribado neonatal podría detectar errores congénitos de la inmunidad.

Un ejemplo claro es la inmunodeficiencia combinada grave (SCID), conocida popularmente como la enfermedad del «niño burbuja». Si bien este es un caso extremo, existen otras anomalías inmunológicas congénitas mucho más sutiles y frecuentes. Mutaciones en el gen CCR5, por ejemplo, pueden dar resistencia al VIH pero vuelven a la persona extremadamente vulnerable al virus del Nilo Occidental. Esta dualidad genética demuestra que nuestro código es un equilibrio precario donde una fortaleza en un área puede significar una vulnerabilidad crítica en otra.

Lecciones aprendidas durante la pandemia

La reciente crisis sanitaria global por el COVID-19 funcionó como un laboratorio a escala mundial para estudiar las deficiencias inmunológicas primarias. El consorcio dirigido por Jean-Laurent Casanova identificó que un porcentaje significativo de los pacientes que terminaban en cuidados intensivos presentaban autoanticuerpos que bloqueaban las defensas naturales. Estas anomalías, profundamente ligadas a la genética individual, explican por qué la edad o las comorbilidades no eran los únicos factores de riesgo; los genes estaban dictando la sentencia mucho antes del primer síntoma.

Sin embargo, los científicos advierten que la genética no es el destino final. Existe lo que llaman «penetrancia incompleta», lo que significa que una persona puede portar uno de estos trastornos inmunitarios hereditarios y nunca enfermarse de gravedad, dependiendo de factores ambientales y epigenéticos. En Uruguay, donde el clima y los hábitos de vida influyen en la exposición a microorganismos, entender esta interacción es vital para la salud pública. La ciencia sugiere que hasta el 4% de estos errores podrían estar controlados por mecanismos que activan o desactivan los genes según el contexto.

El futuro de la medicina preventiva uruguaya

El desafío que enfrenta la medicina nacional es integrar el estudio de los errores congénitos de la inmunidad en la práctica clínica diaria. Ya no alcanza con tratar el síntoma; el objetivo es predecir el riesgo. Como explica Steven Holland, de los NIH, hay genes implicados en infecciones muy distintas, y mapear esa red de vulnerabilidades es la tarea de la próxima década. El conocimiento actual es solo la punta del iceberg de lo que la genética individual puede revelar sobre nuestra capacidad de supervivencia.

En el futuro, es probable que cada uruguayo cuente con un perfil de riesgo inmunológico desde el nacimiento. Esto permitiría no solo ajustar los esquemas de vacunación de manera personalizada, sino también alertar sobre entornos específicos que podrían ser peligrosos para alguien con determinados errores congénitos de la inmunidad. La medicina está dejando de ser una ciencia de promedios para convertirse en una disciplina de precisiones, donde cada vida se protege según su propio diseño biológico.

Comentarios

No te pierdas nada

Suscribite gratis y recibí antes que nadie las noticias más impactantes de Uruguay y el mundo. Sé parte de quienes siempre están un paso adelante.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

¿Te ha resultado útil este artículo?
Si0No0

Quizas te interesen estas noticias.

-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00