La movilidad en el departamento canario está a punto de dar un giro de 180 grados. Este miércoles, la Junta Departamental de Canelones se apresta a votar la reglamentación que permitirá, tras una década de discusiones, la operación formal de Uber en Canelones y otras aplicaciones de transporte privado. Con esta decisión, la comuna canaria se convierte en la tercera del país en regular esta actividad, siguiendo los pasos de Montevideo y Maldonado, y adaptando su marco legal a una realidad que ya funcionaba de hecho en las zonas limítrofes pero sin un amparo jurídico claro.
La implementación de aplicaciones de transporte no ha estado exenta de polémicas, especialmente por el fuerte cruce entre los trabajadores del taxi y los ediles del oficialismo. Sin embargo, el texto al que se tuvo acceso confirma que se habilitará la modalidad de «transporte oneroso de pasajeros en vehículos privados contratados a través de plataformas electrónicas». Esta movida busca no solo mejorar la conectividad en un departamento de gran extensión y geografía compleja, sino también generar una nueva fuente de ingresos para la Intendencia mediante el cobro de un canon específico.
Tabla de contenidos
Las exigencias impositivas y el canon para Uber en Canelones
Uno de los puntos centrales de la nueva normativa es el beneficio económico que obtendrá la administración departamental. Por cada kilómetro que recorran los conductores prestando servicio para la plataformas de movilidad, la Intendencia percibirá un canon de 0,45 Unidades Indexadas (UI). Para tener una idea de la magnitud, en una jornada donde un vehículo recorra 500 kilómetros de servicio, el titular deberá volcar a la comuna aproximadamente 1.450 pesos uruguayos. Este dinero se destinará, en principio, a fondos de movilidad y mantenimiento de la infraestructura vial departamental.
Además del pago por kilómetro, la regulación para los servicios de viaje por app establece límites claros a la propiedad de las licencias. Ninguna persona física o jurídica podrá ser titular de más de un permiso, buscando evitar la concentración de flotas en pocas manos y fomentando el autoempleo. Los permisos serán transferibles a familiares sin costo o a terceros mediante el pago de una tasa de cambio de titularidad reglamentada por la comuna. Es un modelo que intenta profesionalizar el sector sin desplazar al pequeño emprendedor que utiliza su vehículo como herramienta de trabajo diaria.
Requisitos técnicos para los vehículos en el departamento
Para garantizar la seguridad y el confort de los usuarios, la Intendencia de Canelones ha fijado estándares mecánicos estrictos. Los autos que aspiren a trabajar con Uber en Canelones deberán estar empadronados obligatoriamente en el departamento, lo que asegura que el impuesto de patente de rodados quede en las arcas canarias. Asimismo, la antigüedad máxima permitida será de siete años para motores a combustión, extendiéndose a diez años en el caso de los vehículos eléctricos, una excepción que busca incentivar la transición hacia energías más limpias en el transporte público.
Otras especificaciones técnicas para operar con el transporte privado mediante aplicación incluyen una capacidad mínima de baúl de 260 litros y un motor de al menos 1.000 cc. El pago del servicio se realizará exclusivamente a través de medios electrónicos, prohibiéndose el uso de efectivo para evitar riesgos de seguridad y garantizar la trazabilidad de las transacciones. Estos requisitos ponen a Canelones en una posición de vanguardia, exigiendo incluso mejores condiciones que las que se pedían inicialmente en la capital, asegurando que el parque automotriz destinado a este servicio sea moderno y eficiente.
El impacto en el taxi y los próximos pasos de la Intendencia
A pesar de que el marco general quedará aprobado este miércoles, la Intendencia se reserva el derecho de ajustar las «perillas» de la implementación mediante la reglamentación posterior. Esto incluye la potestad de fijar cupos limitados para las licencias de Uber en Canelones y establecer tarifas mínimas para evitar una competencia desleal que termine por fundir al sistema de taxis tradicional. Los ediles han insistido en que el objetivo es la convivencia de ambos sistemas, entendiendo que la demanda de transporte en zonas como Ciudad de la Costa o Las Piedras ha superado ampliamente la oferta actual.
Con la llegada oficial de Uber en Canelones, se espera que la firma multinacional amplíe sus medios de pago y opciones de vehículos a partir de este mismo miércoles. La gran duda que queda en el aire es cómo reaccionará el mercado y si el canon de 0,45 UI no terminará encareciendo demasiado el viaje para el usuario final. Lo cierto es que la era de la discrecionalidad se termina, y el transporte por aplicaciones entra finalmente en el carril de la formalidad en el segundo departamento más poblado del Uruguay.