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La tarde de este lunes se transformó en una pesadilla difícil de olvidar para miles de veraneantes en la costa bonaerense. La aparición de una ola gigante en Argentina, fenómeno identificado técnicamente como un meteotsunami, sembró el pánico en Santa Clara del Mar, la localidad más poblada del partido de Mar Chiquita. Según describieron testigos presenciales y periodistas apostados en el lugar, el evento fue repentino: el mar se retiró varios metros de la orilla para regresar instantes después con una fuerza inaudita, barriendo todo lo que encontraba a su paso.
«Fue un desastre absoluto. De un momento para el otro, el mar se retiró y vino una ola gigante en Argentina que se llevó todo», relató la periodista Sofía Giménez desde el lugar de los hechos. La masa de agua sorprendió a las familias que descansaban en la arena; en cuestión de segundos, personas que estaban tranquilamente en la orilla se encontraron con el agua por encima del cuello, luchando contra una corriente que no les permitía hacer pie. Los guardavidas, desbordados por la situación, debieron multiplicar esfuerzos para asistir a niños y adultos que eran arrastrados hacia las zonas de rocas.

Los guardavidas asistieron a menores arrastrados por la ola gigante en Argentina
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El drama de los padres ante la ola gigante en Argentina
Uno de los testimonios más desgarradores fue el de Federico Fernández, un turista que se encontraba dentro del agua junto a su hijo de seis años en el momento exacto del impacto. «Estaba en el mar con mi hijo y de repente apareció una tromba marina; fue terrible, desesperante», relató el hombre entre lágrimas a los medios presentes. Para Federico, la calma chata del mar fue el preludio de la tragedia, ya que la gran ola en Argentina rompió a lo lejos y avanzó con una potencia que calculó en tres o cuatro metros de altura.
En medio del caos, la prioridad de Fernández fue poner a resguardo al pequeño. «Lo único que pensaba era en cuidar a mi hijo. Lo alcé en brazos y traté de no perder la calma, aunque debajo nuestro sentía que el agua tenía una profundidad inmensa», recordó conmocionado. Su relato refleja el sentir de cientos de familias que vieron cómo sus pertenencias —bolsos, sillas y sombrillas— desaparecían tragadas por la ola de gran magnitud, mientras el personal de Defensa Civil comenzaba a evacuar las playas ante el temor de una posible réplica del fenómeno.
Consecuencias médicas y evacuación por la ola gigante en Argentina
El saldo del fenómeno es sumamente grave: un hombre falleció tras ser proyectado por el agua contra las escolleras de piedra, sufriendo lesiones internas fatales. Además, se reportaron al menos 35 heridos con diversos cuadros, desde contusiones leves hasta una persona en estado crítico tras sufrir un infarto en medio del tumulto. Los centros asistenciales de la zona de Mar del Plata y Santa Clara trabajaron a máxima capacidad para estabilizar a los afectados por la Ola extraordinaria, muchos de los cuales presentaban signos de principio de ahogamiento.
Tras el episodio, las autoridades de Defensa Civil tomaron la determinación drástica de pedir el retiro total de los turistas de la franja costera. Existe una alerta vigente sobre la inestabilidad de la atmósfera que podría generar nuevas oscilaciones en la marea, por lo que las playas que hace pocas horas estaban repletas, ahora lucen desiertas bajo custodia policial. La ola descomunal ha puesto en evidencia la fragilidad de la infraestructura turística frente a eventos meteorológicos extremos que, aunque raros, son capaces de cambiar el destino de una temporada en minutos.
Análisis técnico detrás de la ola gigante en Argentina
Mientras la población intenta asimilar lo ocurrido, los expertos en marea y meteorología buscan explicar el origen de esta ola gigante en Argentina. Marina Fernández detalló que el meteotsunami no tiene relación con sismos, sino con cambios bruscos en la presión atmosférica que actúan sobre la superficie del océano. Por su parte, el ingeniero Fernando Oreiro aclaró que, si bien en el país no existen registros frecuentes de oscilaciones de cinco metros, este «cambio de altura en un período corto» fue suficiente para generar una tragedia sin precedentes en la Costa Atlántica.
El impacto de la ola gigante en Argentina reabre la discusión sobre la necesidad de protocolos de evacuación más ágiles en las playas del Cono Sur. Los veraneantes coinciden en que no hubo aviso previo y que la respuesta de los guardavidas, aunque heroica, fue reactiva ante un mar que decidió salirse de sus límites naturales. A medida que cae la noche, el operativo de limpieza comienza en las playas de Santa Clara, donde todavía flotan restos de las vacaciones que se transformaron en un drama nacional por la fuerza de la naturaleza.
