Inicio PolicialesConmoción por el crimen en Tucumán tras aparecer una joven en basural

Conmoción por el crimen en Tucumán tras aparecer una joven en basural

El brutal crimen en Tucumán de Érika Álvarez, hallada en un basural, revela una autopsia estremecedora. La joven de 25 años sufrió lesiones cervicales.

por Marília SoaresMarília Soares
31 vistas
A+A-
Restablecer
Investigación del crimen en Tucumán
Getting your Trinity Audio player ready...

El crimen en Tucumán de Érika Antonella Álvarez ha dejado una marca de espanto y dolor en la comunidad de Manantial Sur. El hallazgo del cuerpo de la joven de 25 años, envuelto en bolsas de consorcio en un basural, activó de inmediato los protocolos de la Unidad Fiscal de Homicidios de Feria, bajo la supervisión de la fiscal María del Carmen Reuter. La víctima, que según el reporte forense presentaba signos de una violencia extrema, fue encontrada por vecinos en un descampado ubicado en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, desatando una investigación que busca reconstruir sus últimas horas de vida.

La autopsia preliminar del crimen en Tucumán arrojó resultados que los peritos calificaron como estremecedores. Érika falleció producto de un traumatismo craneofacial grave, acompañado de una luxación cervical letal; lesiones que hablan de una saña particular en el rostro y la cabeza. Los peritos del Ministerio Público Fiscal estimaron que la muerte se produjo entre 36 y 40 horas antes de que los vecinos alertaran a las autoridades, lo que sitúa el desenlace fatal entre la noche del martes y la madrugada del miércoles.

El relato de una espera que terminó en tragedia

Para la familia de Érika, el crimen en Tucumán es el final de una agonía que comenzó cuando la joven dejó de responder los mensajes de WhatsApp. Claudia, su madre, relató que la última vez que la vio fue durante un asado familiar el sábado 3 de enero. «El martes a la noche fue la última vez que hablé con ella. Me escribió y me dijo que el miércoles venía a comer», recordó la mujer ante los medios locales, quebrada por el dolor de una silla que quedó vacía y una comida que nunca llegó a servirse.

Zona sur afectada por crimen en Tucumán

El basural donde apareció Érika, centro del crimen en Tucumán.

La sospecha de que algo andaba mal se instaló cuando los mensajes de la familia dejaron de marcarse como entregados. Al acudir a la casa donde Érika residía desde hacía apenas unos meses, se encontraron con una escena desconcertante: la vivienda estaba cerrada, pero el aire acondicionado permanecía encendido, una señal de que la joven se había marchado o había sido obligada a salir de forma apresurada. El jueves, el rumor de un hallazgo en las redes sociales confirmó los peores temores de Claudia, quien sintió de inmediato que se trataba de su hija.

Tatuajes y rasgos que confirmaron el peor final

La identificación del cuerpo vinculado al crimen en Tucumán fue realizada por el esposo de Claudia y una de sus hijas, quienes se trasladaron al basural de la zona sur. Allí, entre la desolación del descampado, reconocieron los tatuajes y los rasgos físicos de Érika. La joven, que trabajaba como dama de compañía y enfrentaba un consumo problemático de sustancias, le había prometido a su madre en las celebraciones de Año Nuevo que estaba decidida a recuperarse y cambiar su estilo de vida, un compromiso que quedó trunco por la violencia más absoluta.

Los investigadores del crimen en Tucumán se centran ahora en las pericias complementarias y el análisis de las comunicaciones de la joven. Mantener una relación de mucha confianza con su madre —a quien avisaba cada vez que regresaba a su domicilio— permite a los oficiales acotar el margen de tiempo en el que se perdió el rastro. La justicia busca identificar a el o los responsables de envolver el cuerpo en bolsas y abandonarlo como si fuera un residuo, en un acto de desprecio total por la vida humana.

Una sociedad que reclama justicia ante la violencia

El impacto de este crimen en Tucumán ha reavivado el debate sobre la seguridad en las zonas periféricas y la vulnerabilidad de las mujeres en contextos de exclusión. Los vecinos de Manantial Sur, consternados por el hallazgo en sus propias inmediaciones, exigen que la investigación avance con celeridad para evitar que el caso quede en la impunidad. El entorno de Érika la recuerda como una joven que, a pesar de sus dificultades, tenía el apoyo incondicional de una familia que hoy solo pide respuestas ante un desenlace tan injusto como salvaje.

A medida que el Ministerio Público Fiscal recolecta pruebas y testimonios, la provincia entera sigue de cerca las novedades de un caso que desnudó, una vez más, la peor cara de la delincuencia. La reconstrucción de los movimientos de Érika desde el martes a la noche será determinante para saber quién la citó o quién ingresó a su vivienda. La esperanza de su madre, Claudia, ahora se vuelca únicamente en que la justicia no le suelte la mano y se logre dar con quienes arrebataron la vida de su hija.

¿Cómo es posible que una promesa de cambio y una familia presente no hayan sido suficientes para proteger a una joven de un final tan atroz en los márgenes de la ciudad?

Comentarios

No te pierdas nada

Suscribite gratis y recibí antes que nadie las noticias más impactantes de Uruguay y el mundo. Sé parte de quienes siempre están un paso adelante.

¡No hacemos spam! Lee nuestra política de privacidad para obtener más información.

¿Te ha resultado útil este artículo?
Si0No0

Quizas te interesen estas noticias.

-
00:00
00:00
Update Required Flash plugin
-
00:00
00:00