Grupo Vierci en Uruguay: el holding paraguayo adquiere Ta-Ta y San Roque tras acuerdo con De Narváez
El mercado minorista local vivió este viernes uno de sus movimientos más significativos de la última década. El Grupo Vierci en Uruguay oficializó la firma de un acuerdo vinculante con el Grupo De Narváez (GDN) para la adquisición total de sus activos en el país. Esta operación, que se venía gestando en silencio desde hace más de un año, incluye marcas emblemáticas para el consumidor oriental como Supermercados Ta-Ta, la cadena de farmacias San Roque, la textil BAS, MultiAhorro Hogar y el mayorista Frontoy. Con este paso, el conglomerado de origen paraguayo consolida una posición de liderazgo absoluto en el sector del consumo masivo y el retail especializado.
La noticia del desembarco definitivo de Vierci en Uruguay mediante esta compra en bloque marca la salida estratégica del empresario Francisco De Narváez del mercado nacional. Según trascendió de fuentes cercanas a la negociación, el interés del grupo argentino radica en obtener la liquidez necesaria para pujar por la compra de Carrefour en Argentina. En ese ajedrez regional, el holding paraguayo vio la oportunidad perfecta para acelerar sus inversiones en suelo uruguayo, donde ya cuenta con una trayectoria de dos décadas operando franquicias de peso internacional.
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El impacto operativo del Grupo Vierci en Uruguay
La magnitud de la transacción coloca al Grupo Vierci en Uruguay frente a un desafío logístico y humano de proporciones. Al tomar el control de Ta-Ta, el grupo pasa a gestionar una red de más de 200 puntos de venta distribuidos en los 19 departamentos del país. A esto se le suma una plantilla de aproximadamente 5.000 colaboradores, lo que convierte al grupo comprador en uno de los principales empleadores privados del mercado local. La apuesta no es menor: Ta-Ta atiende a más de 150.000 clientes por día, una capilaridad que pocos actores pueden ostentar hoy en día.
Desde el entorno de la firma compradora, se ha manifestado que la intención del Grupo en Uruguay es dar continuidad a los planes estratégicos que ya estaban en marcha, potenciando la experiencia de gestión nacional que ha caracterizado a estas marcas. No se trata simplemente de un cambio de manos financiero, sino de una inyección de capital que busca «fortalecer la presencia y acelerar las inversiones», según reza el comunicado conjunto. El interés por San Roque y BAS también es estratégico, dada la alta fidelidad que el público uruguayo mantiene con estas banderas de conveniencia y moda accesible.
Trayectoria y diversificación del Grupo Vierci en Uruguay
Para entender quién es el nuevo dueño de las góndolas de Ta-Ta, hay que mirar hacia Asunción, pero también hacia el mundo. El Grupo Vierci es parte de un holding familiar paraguayo con casi 60 años de historia y presencia en 10 países. En su tierra natal, son el mayor empleador privado, con una diversificación que abarca desde medios de comunicación y banca hasta agroindustria y perfumería de lujo. En nuestro país, su rostro más visible hasta ahora eran las franquicias de Burger King y Subway, además de la distribución de fragancias y bebidas de alta gama.
La consolidación del Grupo Vierci en Uruguay como un jugador «full retail» responde a una lógica de expansión regional que el grupo viene aplicando en mercados como Brasil, Chile y Estados Unidos. La experiencia en el manejo de marcas de consumo masivo y la gestión de cadenas de comida rápida les otorga un «know-how» que ahora aplicarán al supermercadismo y la venta mayorista. Aunque todavía resta la aprobación formal de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, el mercado descuenta que el traspaso se concretará en los plazos previstos, dado que no hay una superposición previa de actividades que genere un monopolio evidente.
El futuro del retail con el Grupo Vierci en Uruguay
¿Qué pueden esperar los consumidores tras la llegada del Grupo Vierci en Uruguay? Si bien las negociaciones se mantuvieron bajo estricta confidencialidad, el monto de la operación se estima entre los 150 y 200 millones de dólares, una cifra que obliga a una gestión eficiente para recuperar la inversión. De Narváez ya venía apostando por el e-commerce y la cercanía, aspectos que el grupo paraguayo seguramente profundizará. La integración de la red de Ta-Ta con las capacidades de distribución global de los Vierci podría derivar en una renovación de surtido y una mayor agresividad comercial en precios.
La salida de De Narváez deja un sabor agridulce en algunos sectores empresariales, pero la llegada del Grupo Vierci en Uruguay es vista con optimismo por la señal de confianza que implica invertir semejante suma en el país. El holding paraguayo ha demostrado ser un socio a largo plazo en todas sus operaciones internacionales, y su apuesta por Uruguay parece no tener techo en el corto plazo. Con San Roque y BAS también bajo su ala, el ecosistema de centros comerciales y locales de barrio sentirá el impacto de una gerencia que viene con hambre de crecimiento y una espalda financiera envidiable.
¿Logrará el Grupo Vierci en Uruguay mantener el espíritu de «cercanía y servicio» que tanto defendía De Narváez, o veremos una transformación radical hacia un modelo de retail mucho más agresivo y estandarizado al estilo internacional?