El reporte oficial de Inumet ante la inestabilidad climática
El cierre de año en nuestro territorio se presenta con una dualidad meteorológica que obliga a extremar las precauciones. El Instituto Uruguayo de Meteorología, conocido habitualmente como Inumet, emitió este sábado una advertencia amarilla que afecta principalmente a la zona norte del país. Según el reporte oficial, un frente cálido está generando condiciones de inestabilidad que derivarán en tormentas puntualmente fuertes y lluvias abundantes, afectando especialmente a localidades de Artigas, Rivera, Salto y Tacuarembó.
Este fenómeno no llega solo, ya que se espera una intensa actividad eléctrica, rachas de vientos fuertes y la probabilidad de caída de granizo en las zonas bajo advertencia. Inumet actualiza esta información de manera constante a través de sus canales oficiales, por lo que se recomienda a la población de los departamentos fronterizos mantenerse atenta a los cambios en el radar meteorológico. Mientras el norte espera el agua, el resto del país se prepara para un ascenso térmico que promete jornadas agobiantes antes del Año Nuevo.
Localidades bajo advertencia amarilla según Inumet
La vigilancia de Inumet se centra específicamente en puntos clave del interior profundo donde la actividad nubosa es más severa. En el departamento de Artigas, zonas como Baltasar Brum y Tomás Gomensoro están bajo aviso; en Rivera, localidades como Minas de Corrales y Vichadero figuran en la lista de riesgo. Por su parte, Salto y Tacuarembó también presentan una larga nómina de parajes donde las precipitaciones podrían superar los 100 milímetros en períodos cortos, lo que suele generar complicaciones en caminos rurales.
El organismo técnico detalló que, si bien se esperan mejoras temporarias durante este sábado, el núcleo más intenso de las tormentas regresaría durante la mañana del domingo. Esta inestabilidad, monitoreada por Inumet, recién comenzaría a ceder hacia la madrugada del lunes. Es un escenario complejo para quienes planifican actividades al aire libre o viajes, dado que las condiciones de visibilidad y adherencia en las rutas pueden verse seriamente comprometidas por las rachas de viento y el agua.

Calor extremo y riesgo de incendios en el reporte de Inumet
Más allá de la lluvia en el norte, la preocupación de Inumet se extiende a la masa de aire cálido que domina el sur del Río Negro. Se prevé que las temperaturas máximas oscilen entre los 31 y 35 grados durante el fin de semana, pero el lunes el termómetro podría trepar hasta los 38 grados en varias zonas. Aunque no se han configurado técnicamente los parámetros para una ola de calor, debido a que las mínimas se mantienen frescas, el ambiente seco eleva otros riesgos significativos.
En este contexto, las autoridades de Inumet hicieron especial hincapié en consultar el Índice de riesgo de incendios forestales de forma diaria. La combinación de pasturas secas y temperaturas cercanas a los 40 grados en el centro y sur del país genera un escenario de «peligro elevado». Asimismo, se exhorta a la población a no exponerse al sol en las horas de mayor radiación y seguir de cerca el Índice UV, que en esta época del año suele alcanzar niveles de riesgo para la salud cutánea.
Recomendaciones y monitoreo permanente de Inumet
La situación atmosférica es dinámica y los técnicos de Inumet trabajan en tiempo real para ajustar los polígonos de alerta según el avance de las celdas de tormenta. La recomendación para los ciudadanos es clara: asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, evitar refugios bajo árboles durante la actividad eléctrica y mantenerse correctamente hidratado frente al calor extremo. La desmejora es una manifestación típica de los frentes de aire caliente que chocan con la humedad remanente.
De cara al inicio de la semana, se espera que el mejoramiento en el norte sea gradual, aunque el calor persistirá como el protagonista absoluto del arranque de enero. El trabajo preventivo de Inumet permite anticipar estos eventos y mitigar daños, pero la responsabilidad individual en el manejo de fuegos y en la conducción bajo tormenta sigue siendo la clave. Con el aviso especial vigente, Uruguay despide el año bajo la vigilancia de un cielo que promete tanto agua necesaria como un sol que no dará tregua.
¿Estamos lo suficientemente preparados como sociedad para gestionar los riesgos de incendios y las contingencias climáticas sin depender únicamente de la alerta emitida por el organismo oficial?











