El fin de una larga espera: el 29 de diciembre inauguran el tomógrafo en Salto
Tras meses de marchas, contramarchas y una polémica que cruzó todo el país, las autoridades sanitarias confirmaron que el próximo 29 de diciembre se pondrá en funcionamiento el nuevo Tomógrafo en Salto. Este hito, que debería haber sido una noticia puramente celebratoria, llega cargado de cuestionamientos por la demora en la instalación y el sorpresivo traslado de un equipo anterior hacia Montevideo. La confirmación de que el nosocomio local ya cuenta con el equipamiento físico en sus instalaciones marca el inicio de una etapa que busca, de una vez por todas, dotar al sistema público del litoral de una autonomía diagnóstica largamente postergada.
La ceremonia de inauguración contará con la presencia de la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y el presidente de ASSE, Álvaro Danza. La llegada de este último se produce en un contexto de fuerte exposición pública, debido a los recientes cuestionamientos sobre su multiempleo en el sector privado, una situación que, según diversos actores políticos y gremiales, ha operado en desmedro de su función como titular del organismo rector de los servicios de salud estatales. La puesta en marcha del Tomógrafo en Salto será, por tanto, una instancia de rendición de cuentas ante una población que observó con incredulidad cómo la tecnología médica de punta quedaba guardada en cajas mientras los servicios se seguían comprando afuera.
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Un año de cajas cerradas y búnkeres olvidados
La historia del Tomógrafo en Salto parece sacada de un manual de ineficiencia administrativa. Durante años, el centro asistencial salteño se vio obligado a destinar importantes sumas de dineros públicos para contratar servicios de tomografía al Centro Médico local, una institución privada. La dependencia era total, ya que el sector público carecía de la tecnología necesaria para realizar estos estudios básicos. A finales de diciembre del año pasado, parecía que la solución estaba al alcance de la mano cuando ASSE envió un equipo al departamento, pero el optimismo duró poco al constatarse que no se había previsto el espacio adecuado para su instalación.
Lo que siguió fue un silencio absoluto por parte de las autoridades de la administración anterior y de las actuales. El aparato permaneció desembalado por casi un año, mientras el tiempo corría y los recursos seguían fluyendo hacia el sector privado. Recién meses después de la asunción de las nuevas autoridades se comenzó con la construcción del búnker necesario para albergar el equipo. Sin embargo, para sorpresa y malestar de los salteños, aquel costoso equipamiento fue trasladado sin previo aviso al Hospital del Cerro en Montevideo, bajo la excusa de que allí se necesitaba con mayor urgencia mientras se aguardaba por una nueva compra internacional para el litoral.
El costo de la tercerización y el nuevo equipamiento
La falta de un Tomógrafo en Salto operativo no solo afectó la calidad de la atención inmediata, sino que representó una sangría constante para el presupuesto del hospital. La decisión de ASSE de llevarse el equipo original hacia la capital fue vista por muchos como una falta de respeto al compromiso asumido con los usuarios del interior. La explicación oficial fue que el equipo estaba ocioso en Salto por falta de obra edilicia, omitiendo la responsabilidad de la propia gestión en la demora de dicho «búnker». Ahora, con la estructura finalmente terminada, el nuevo aparato que llegó hace escasos días promete saldar esa deuda histórica.
El nuevo Tomógrafo en Salto que se inaugurará el próximo 29 de diciembre no es solo una pieza de hardware médico; es un símbolo de la necesidad de descentralizar la salud en Uruguay. Para los pacientes que dependen exclusivamente de la salud pública, contar con este servicio dentro del nosocomio significa evitar traslados y demoras burocráticas en las autorizaciones de estudios tercerizados. El desafío ahora será asegurar que el personal técnico esté a la altura y que el mantenimiento del equipo no sea un nuevo obstáculo en el futuro cercano de la gestión de ASSE en el departamento.
Una inauguración bajo la lupa ciudadana
La visita de Cristina Lustemberg y Álvaro Danza el 29 de diciembre será seguida de cerca por una comunidad que aprendió a ser escéptica. Tras el episodio del traslado «silencioso» al Cerro, la población de Salto espera que esta vez el funcionamiento sea ininterrumpido. El uso transparente de los fondos públicos y la correcta gestión de los activos del Estado vuelven a estar en el centro del debate, en un departamento que ha levantado la voz reiteradamente contra el centralismo montevideano en materia de recursos sanitarios de alta complejidad.
Con la puesta en marcha de esta tecnología, el Hospital de Salto da un paso necesario hacia la modernización. El camino fue sinuoso, plagado de omisiones y polémicas que incluso llegaron al Parlamento, pero el resultado final debería ser un beneficio tangible para los usuarios. La salud pública uruguaya necesita menos anuncios y más concreciones, especialmente cuando se trata de equipos que salvan vidas y que, por negligencia o falta de planificación, terminan juntando polvo en un depósito mientras los pacientes esperan.
¿Alcanzará la llegada del nuevo tomógrafo para disipar las dudas sobre la planificación logística de ASSE y el manejo de los recursos destinados al interior del país?