Perspectivas para 2026: el aumento de jubilaciones en Uruguay superaría el 6%
En el cierre de un año marcado por intensas negociaciones en los Consejos de Salarios, el Poder Ejecutivo comienza a delinear lo que será el ajuste de las pasividades para el próximo ejercicio. Según adelantó el titular del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, el aumento de jubilaciones en Uruguay podría situarse por encima de la inflación acumulada, lo que representaría una recuperación real del poder de compra para miles de beneficiarios del sistema previsional. Esta proyección se basa en el comportamiento del Índice Medio de Salarios (IMS), que es el indicador constitucional que rige la movilidad de estos haberes en nuestro país.
El ministro Castillo explicó que tanto su cartera como el Ministerio de Economía y Finanzas, junto con el Banco de Previsión Social (BPS), están siguiendo de cerca la finalización de las rondas de negociación colectiva. Al cerrarse estos acuerdos sobre el fin de año, se consolida el dato del IMS, que es el que termina definiendo el porcentaje final del ajuste. Ahí se hace la cuenta en torno a cómo influyó el índice y, a partir de ese valor, es el ajuste que tienen el sector de los jubilados y pensionistas», señaló el jerarca en rueda de prensa, dejando entrever un optimismo moderado sobre la cifra definitiva.
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El impacto del Índice Medio de Salarios en el ajuste
La normativa uruguaya establece que el aumento de jubilaciones en Uruguay debe acompañar la evolución de los salarios de los trabajadores activos. En este sentido, el último dato disponible de inflación acumulada entre enero y noviembre de 2025 se sitúa en 3,74%. Si se confirman las proyecciones oficiales, el ajuste de las pasividades superaría largamente ese número, permitiendo que los jubilados no solo empaten la suba de precios, sino que logren una ganancia en términos reales frente al costo de vida actual.
Jimena Pardo, presidenta del BPS, ya había adelantado semanas atrás que el piso del incremento se situaría en torno al 5,2%. Sin embargo, con los datos de los últimos tres meses del año aún por procesar, la jerarca estimó que es «muy probable» que la cifra final supere la barrera del 6%. Este escenario se da gracias a un dinamismo salarial mayor al esperado en los sectores que cerraron sus convenios recientemente, lo que empuja el promedio nacional hacia arriba y beneficia directamente al sector pasivo en el cálculo del aumento de jubilaciones en Uruguay.
Un dato clave que se conocerá en la primera semana de enero
A pesar de los adelantos y las proyecciones que generan expectativas en la opinión pública, el ministro Castillo fue enfático en que la precisión absoluta se tendrá recién en los primeros días del próximo mes. La primera semana de enero de 2026 será el momento en que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique los datos finales de diciembre, permitiendo cerrar la ecuación anual. Este aumento de jubilaciones en Uruguay es uno de los hitos más esperados de la política económica estival, ya que impacta de forma directa en el consumo interno y en la calidad de vida de una población envejecida.
Es importante recordar que este ajuste no es discrecional, sino que responde a una protección constitucional de los haberes jubilatorios. No obstante, la gestión de los tiempos y la transparencia en la comunicación de las estimaciones son fundamentales para que los beneficiarios puedan planificar su economía doméstica en un mes históricamente cargado de gastos tras las fiestas. El aumento de jubilaciones en Uruguay viene a cerrar un ciclo de recuperación que el gobierno ha intentado sostener como parte de su agenda de seguridad social, en medio de un debate constante sobre la sostenibilidad del sistema a largo plazo.
La relación entre negociación colectiva y pasividades
La conexión entre los aumentos conseguidos por los sindicatos y el haber que percibe un jubilado es un rasgo distintivo del modelo uruguayo. Al estar atado el aumento de jubilaciones en Uruguay a la suerte de los trabajadores en actividad, se genera una solidaridad intergeneracional técnica: si al trabajador le va bien en su paritaria, al jubilado le va bien en su ajuste. Este año, con una ronda de consejos de salarios particularmente activa, el efecto derrame hacia el sector pasivo parece estar garantizado, consolidando una suba que le ganaría la carrera a la inflación por un margen considerable.
Con el dato de noviembre ya sobre la mesa y una inflación que parece mantenerse dentro de rangos controlables, el escenario para los jubilados y pensionistas es de una cautelosa satisfacción. Resta saber si el empuje final de diciembre será suficiente para que ese 6% mencionado por Pardo sea el piso y no el techo del ajuste. En pocos días, la planilla del INE dictará la sentencia definitiva sobre un haber que, para muchos, es el único ingreso de un hogar uruguayo promedio.
¿Será este incremento suficiente para compensar el costo de la canasta básica en un año donde los precios de los servicios también prometen reajustes importantes?
