Ataque de Irán a bases de EE. UU.: el Golfo es un polvorín tras la lluvia de misiles
La madrugada de este sábado 28 de febrero de 2026 quedará marcada como el día en que la cuerda se tensó hasta romperse. El ataque de Irán a bases de EE. UU. en varios puntos estratégicos de Medio Oriente no es solo una represalia; es el inicio de un escenario de guerra abierta que nadie sabe dónde termina. Con misiles balísticos impactando en Bahréin, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait, el régimen de Teherán dejó claro que no piensa retroceder ni un tranco de pollo tras la ofensiva conjunta de Washington y Jerusalén.
Detalles del ataque de Irán a bases de EE. UU. en el Golfo
La agencia iraní Mehr no anduvo con vueltas al confirmar la noticia. Los ataques fueron simultáneos y apuntaron al corazón de la logística norteamericana en la región. El portavoz del Estado Mayor iraní fue tajante: «Cualquier base en toda la región que ayude a Israel será nuestro objetivo.
Entre los puntos alcanzados se encuentran:
Al Udeid (Qatar): La mayor instalación militar de EE. UU. en la zona.
Base Al Salem (Kuwait): Un nodo clave para el despliegue terrestre.
Al Dhafra (EAU): Donde se reportaron daños materiales y, lamentablemente, la muerte de un civil.
Quinta Flota (Bahréin): El centro neurálgico del poder naval estadounidense en el Golfo Pérsico.
En Manama, la capital de Bahréin, las explosiones hicieron temblar las ventanas. La situación de la Quinta Flota en Bahréin es crítica, y el Centro Nacional de Comunicaciones local ya confirmó que el centro de operaciones recibió impactos directos. La embajada yanqui pidió a sus ciudadanos que se refugien en lo más profundo de sus casas, lejos de las ventanas, porque incluso los restos de misiles interceptados son letales.
Trump y Netanyahu: ofensiva total
Este desparramo de misiles no salió de la nada. Horas antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a través de un video que Washington había iniciado «importantes operaciones de combate en Irán. Según Trump, el objetivo es frenar el programa nuclear de Teherán y evitar que desarrollen misiles que puedan llegar a suelo americano.
Por su parte, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, se sumó a la jugada asegurando que la operación busca «eliminar una amenaza existencial. La tensión Irán Israel alcanzó su punto de ebullición, y ahora los países del Golfo están atrapados en el medio de un fuego cruzado que ya está cobrando vidas civiles.
El impacto en la región y la defensa jordana
Mientras los misiles en el Golfo Pérsico surcaban el cielo, Jordania tuvo que activar sus sistemas de defensa para derribar dos proyectiles balísticos que sobrevolaban su territorio. La alerta también llegó a Jerusalén, donde las sirenas sonaron obligando a la población a correr a los refugios. Es un clima de paranoia total donde nadie se siente a salvo.
La movida de Irán es una respuesta directa a lo que consideran una violación de su soberanía. Sin embargo, para los analistas internacionales, este conflicto en Medio Oriente 2026 tiene un tinte mucho más oscuro. La posibilidad de que el estrecho de Ormuz sea bloqueado o que las infraestructuras petroleras vuelen por los aires tiene a la economía mundial agarrada de un hilo.
¿Qué se espera para las próximas horas?
El gobierno de Bahréin ya avisó que se reserva el derecho de responder, coordinando acciones con sus aliados. Mientras tanto, el personal diplomático de EE. UU. sigue bajo resguardo y las imágenes de las columnas de humo en Abu Dabi y Manama recorren el mundo.
Este ataque de Irán a bases de EE. UU. marca un punto de no retorno. No estamos hablando de escaramuzas en la frontera, sino de un ataque directo a las potencias en su propia casa. La pregunta que nos hacemos todos es: ¿alguien tiene la capacidad de poner un freno antes de que esto sea una guerra de escala global? Por ahora, la diplomacia brilla por su ausencia y los que mandan son los misiles.
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