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El Ejército de Venezuela confirmó 24 bajas tras el ataque de Estados Unidos
La capital venezolana todavía intenta asimilar el impacto de la operación militar más audaz de las últimas décadas en la región. El Ejército de Venezuela rompió el silencio este martes para informar que, tras el balance final de daños, al menos 24 de sus efectivos perdieron la vida durante el ataque de Estados Unidos sobre Caracas y sus inmediaciones. Esta incursión, que Washington describe como una maniobra quirúrgica para la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, dejó una herida profunda en la estructura castrense del chavismo.
A través de un comunicado oficial en redes sociales, la institución militar recordó a los uniformados fallecidos con un tono cargado de épica nacionalista. En el mensaje, se refirieron a los caídos como «estrellas de nuestro firmamento» que fueron «arrancadas por la mano cobarde del imperio», en alusión directa a la Casa Blanca. La agresión de Estados Unidos no solo cumplió su objetivo principal de descabezar al Ejecutivo, sino que desmanteló varios anillos de seguridad que ofrecieron resistencia en puntos estratégicos de la capital y el Palacio de Miraflores.
El saldo trágico del ataque de Estados Unidos en Caracas
Hasta el momento, las cifras oficiales recopiladas indican que el costo humano de la intervención es sensiblemente mayor a lo que se preveía en las primeras horas del domingo. Con la confirmación de estas 24 bajas nacionales, el total de víctimas fatales confirmadas por el embate asciende a 56 personas. Este número incluye a los 32 agentes de seguridad cubanos cuya muerte fue admitida previamente por el Gobierno de La Habana, evidenciando la profundidad del despliegue defensivo que rodeaba al círculo íntimo de Maduro.
La presencia de efectivos cubanos en la línea de fuego no fue una sorpresa para los analistas de inteligencia acá en Uruguay ni en el resto del continente. Durante más de dos décadas, el régimen de la isla mantuvo un contingente permanente de asesores y fuerzas especiales dedicadas exclusivamente a la protección del presidente venezolano. Durante la ofensiva, estos efectivos formaron el núcleo duro de la resistencia, lo que explica por qué el volumen de bajas extranjeras iguala o supera, de momento, al de los propios militares locales.
Impacto en la estructura del Ejército de Venezuela
La ciudad de Caracas, epicentro del ataque de Estados Unidos, presenta hoy una calma tensa mientras las fuerzas de seguridad intentan establecer un nuevo orden de convivencia. La operación, ejecutada por unidades de élite norteamericanas, demostró una efectividad técnica que dejó sin margen de maniobra a la defensa bolivariana. Sin embargo, el costo en vidas de los cuadros medios y bajos de la milicia ha generado un profundo malestar en los cuarteles que aún permanecen bajo control del Estado Mayor.
El montaje fotográfico publicado por el Ejército, rodeado de velas y consignas de resistencia, busca mantener viva la moral de una tropa que se siente vulnerada. Para muchos soldados de rango menor, la acción hostil de Estados Unidos representó un enfrentamiento asimétrico donde la tecnología de punta de Washington anuló cualquier intento de respuesta coordinada. La confirmación de las muertes llega en un momento donde la incertidumbre sobre el futuro mando militar es total, con la mayoría de los altos oficiales bajo custodia o en paradero desconocido.
Repercusiones globales tras el ataque de Estados Unidos
Desde Montevideo, la Cancillería y diversos analistas internacionales siguen con extrema cautela el desarrollo de los acontecimientos tras el ataque de Estados Unidos. La muerte de ciudadanos cubanos en suelo venezolano añade un componente de riesgo adicional a la estabilidad regional, ya que implica la participación directa de una tercera nación en el conflicto armado. Si bien la administración de Estados Unidos defiende la legalidad de la operación basada en cargos de narcoterrorismo, el volumen de fallecidos empieza a generar cuestionamientos en organismos internacionales.
El desenlace del ataque de Estados Unidos plantea ahora el desafío de la transición en un país con las instituciones totalmente fracturadas. Mientras Maduro espera su comparecencia ante la justicia en una cárcel de Nueva York, los familiares de los militares muertos en Caracas reclaman respuestas. El luto nacional se mezcla con la incertidumbre política, dejando a Venezuela en el punto de mayor fragilidad de su historia contemporánea.
¿Podrá Venezuela encontrar un camino de pacificación interna tras el violento ataque de Estados Unidos o el vacío de poder y el luto militar se convertirán en el combustible para una nueva etapa de insurgencia civil?
