Tras siete meses consecutivos de caídas interanuales, la comercialización de combustibles en la Argentina mostró una señal de alivio durante el mes de septiembre. Según el informe elaborado por el portal especializado Surtidores, el volumen total despachado en las estaciones de servicio alcanzó los 1.403.856 metros cúbicos, lo que representa un incremento del 1,96 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Sin embargo, el comportamiento del mercado expone una realidad de dos velocidades: el consumo está impulsado únicamente por los sectores productivos, mientras que el bolsillo familiar sigue ajustando sus gastos cotidianos.
El repunte de septiembre interrumpió la racha negativa que arrastraba el sector desde febrero de 2026, luego de que en agosto las ventas registraran un retroceso interanual del 2,19 %. En la comparación diaria frente al mes precedente, el volumen creció un 4,42 %. A pesar de este freno al declive, el balance acumulado entre enero y septiembre de 2026 mantiene un saldo desfavorable para el sector, con una contracción cercana al 2,4 % a nivel nacional.
El contraste entre el campo y el automovilista particular
El verdadero motor de la recuperación fue el diésel, un insumo directamente ligado al transporte de cargas y a las labores agropecuarias. La demanda global de gasoil aumentó un 6,29 % interanual. El gasoil de grado 3 (premium) lideró las subas con un incremento del 6,61 % (248.068 m³), mientras que el grado 2 (común) creció un 6,08 % (378.053 m³). Ambas variedades sumaron en conjunto más de 626.000 metros cúbicos, aportando el volumen necesario para volcar el indicador general a terreno positivo.
La contracara del fenómeno se evidencia en los surtidores de las ciudades. La demanda total de naftas cerró septiembre con una baja del 1,27 %. La nafta súper —el producto de mayor rotación comercial en el país, con una participación de alrededor del 41 % del mercado— cayó un 2,17 % interanual, pasando de 583.318 a 570.688 metros cúbicos. Dado que el consumo de nafta súper refleja de forma directa el uso del auto particular, su caída ininterrumpida confirma que las familias continúan acotando la circulación para cuidar el presupuesto del hogar. En tanto, la nafta premium registró una leve suba del 1,27 % con 207.047 m³.
Geográficamente, el mapa del consumo reflejó el peso del sector agroexportador. De las 24 jurisdicciones del país, 14 mostraron números positivos en septiembre. Las provincias del cinturón agrícola lideraron la recuperación: La Pampa encabezó los incrementos con un 14,04 %, seguida por Entre Ríos (+7,14 %), Santa Fe (+7,06 %), Córdoba (+5,41 %) y Santiago del Estero (+5 %). La provincia de Buenos Aires, que representa más de un tercio de las ventas nacionales, creció un 2,05 %. En cambio, las grandes urbes sufrieron caídas significativas, encabezadas por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (-5,21 %) y la provincia de Santa Cruz (-8,97 %).

Brecha de precios entre petroleras y la presión internacional
En el desglose por empresas, la compañía estatal YPF consolidó su liderazgo en el mercado minorista con un share del 55,5 %, despachando 778.795 metros cúbicos y logrando un crecimiento interanual del 2,91 %. Entre sus competidoras, Shell comercializó 309.463 m³ (-0,70 %), Axion Energy vendió 170.614 m³ (+2,25 %), Puma Energy despachó 78.366 m³ (+3,59 %) y Gulf cayó un 10,94 % (22.997 m³). Por su parte, Refinor anotó la mayor suba porcentual con un 31,63 %, aunque sobre un volumen menor de 15.482 m³.
El desempeño superior de YPF en volumen respondió a una brecha directa de precios al público. A fines de septiembre, competidoras como Shell, Axion y Puma aplicaron aumentos de entre 2 % y 5 % para amortiguar la suba internacional del crudo, mientras que YPF ajustó apenas un 1 % promedio. La petrolera estatal aplicó una política de amortiguación que le permitió captar clientes de otras marcas, si bien vendió por debajo de las referencias de la competencia.
Tensiones globales y perspectiva para los surtidores
La persistente contracción en las naftas se da en un contexto económico de suba acumulada del combustible en dólares del 23 % en lo que va de 2026. Este incremento responde al traslado paulatino de los precios internacionales y a la actualización de impuestos locales como el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL).
A nivel internacional, el barril de petróleo Brent superó los 106 dólares en las primeras semanas de octubre, impulsado por el conflicto bélico en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán. La Agencia Internacional de la Energía advirtió sobre una posible reducción del 6 % en el suministro global de crudo para 2026 debido a los bloqueos operativos en el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. De mantenerse la presión sobre las cotizaciones internacionales, los valores en los surtidores locales continuarán bajo tensión, condicionando la recuperación del consumo familiar para el cierre del año.






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