En la madrugada de este miércoles, la coalición para Yemen, liderada por Arabia Saudí, denunció que un dron fue lanzado contra La Meca y interceptado por sus defensas aéreas. Según el portavoz militar Turki al Maliki, las Fuerzas Reales de Defensa Aérea de Arabia Saudí lograron detener el proyectil antes de que ingresara al espacio aéreo protegido de la Ciudad Sagrada, ubicándose en el sur de La Meca. El comunicado oficial asegura que el dron fue lanzado por miembros de la milicia HUTÍ y que su objetivo era causar daño a visitantes y residentes en la Casa Sagrada de Dios.
Al Maliki calificó el hecho como un 'acto atroz' y lo describió como un intento de aterrorizar a los fieles, dejando una 'mancha oscura' en el historial de los hutíes, que son considerados por la coalición como una milicia terrorista. Afirmó que la coalición no dudará en adoptar medidas disuasorias contra los rebeldes.
Los hutíes niegan el ATAQUE y acusan a Arabia Saudí de manipulación
A pesar de la acusación, un representante político de las milicias hutíes rechazó directamente el ATAQUE. Mohamed al Fara, integrante del brazo político de Ansaralá, afirmó a la agencia yemení SABA que los hutíes protegen La Meca más que quienes la explotan políticamente, y mencionó específicamente a Arabia Saudí como responsable de haber 'regalado su manto' a Jeffrey EPSTEIN.
Al hacer referencia a los tres tapices enviados desde la Kaaba —una pieza anualmente elaborada por cientos de artesanos en un taller rey—, el representante destacó que estos objetos fueron entregados a la isla privada del difunto delincuente sexual, según informes desclasificados por el Departamento de Justicia estadounidense. La 'kiswa', que tiene un costo cercano a 4,3 millones de euros, requiere 680 kilogramos de seda cruda y 113 de hilo de oro y plata para su fabricación.
Al Fara acusó a RIAD de manipular a los musulmanes bajo el pretexto falso de que se pretende atacar La Meca, señalando que las autoridades saudíes han recurrido a 'soluciones externas' tras fracasar en sus objetivos en Yemen. En su declaración, planteó que la solución es clara: detener la agresión, levantar el bloqueo, dejar a Yemen en paz y indemnizar a los yemeníes por los años de guerra y destrucción. Afirmó que solo así Arabia Saudí podrá alcanzar seguridad y estabilidad.
Además, le advirtió a RIAD que debe dejar de hacer daño, ya que seguir avanzando por ese camino pone en riesgo la seguridad del país y sus instalaciones petroleras vitales.






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