Un plato reconfortante y lleno de sabor
Las lentejas peruanas combinan suavidad, aromas y el toque ahumado del tocino, creando un guiso cremoso, ideal para cualquier día. La mezcla de especias y vegetales frescos realza su textura y apetito, convirtiéndolo en un plato irresistible.
Tradición en la mesa peruana
En la mesa peruana, las lentejas se sirven comúnmente acompañadas de arroz blanco y son un clásico de los lunes. Las variaciones incluyen la adición de tocino, salchichas o incluso huevo frito, dependiendo de la región y la ocasión. Es un plato de tradición, perfecto para compartir en familia.
Preparación del guiso de lentejas
Las lentejas consisten en un guiso espeso y jugoso, preparado con menestras cocidas y un aderezo de vegetales sofritos, tocino y especias. La técnica principal es hervir las lentejas para luego integrar un aderezo bien dorado, logrando así un sabor profundo y equilibrado.
Tiempo total: 1 hora
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 45 minutos
Ingredientes y preparación paso a paso
- 500 g de lentejas
- 1/3 de taza de aceite
- 1 cebolla grande picada
- 2 dientes de ajo picados
- 1 pimiento picado
- 1 hoja de laurel
- 200 g de tocino en tiritas
- 1 taza de tomates pelados y picados
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharadita de orégano
- 1 cucharada de pimentón
- 1 cucharada de pasta de tomate
- Caldo (cantidad necesaria)
- Hervir las lentejas en agua suficiente para cubrirlas, hasta que estén cocidas.
- Calentar el aceite en una cacerola y rehogar la cebolla, el ajo y el pimiento hasta que estén suaves.
- Agregar la hoja de laurel y el tocino, cocinando hasta que el tocino esté transparente.
- Incorporar el tomate y cocinar durante unos minutos.
- Sazonar con sal, pimienta, orégano y pimentón. Añadir la pasta de tomate y mezclar bien.
- Agregar las lentejas cocidas y hervir durante 10 minutos. Si el guiso se seca, añadir caldo caliente para que quede jugoso.
- Servir caliente, idealmente en cazuelas de barro o platos hondos.
Consejos técnicos
- Sofríe bien el tocino para que aporte su sabor y grasa al aderezo.
- Mantén el guiso jugoso, evitando que se reseque.
- El laurel intensifica el aroma del plato.
Rinde para 4 a 6 porciones. Se puede conservar en la refrigeradora por hasta 3 días, bien tapado y en recipiente hermético.






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