Argentina

Alerta roja en el Litoral: El Niño fuerza miles de evacuaciones y promete agravarse

El Niño 2026 golpea el litoral argentino con intensidad histórica. Ríos Uruguay y Paraná superan niveles críticos y se esperan evacuaciones. Conocé los pronósticos.

Vista aérea de las inundaciones provocadas por la crecida del río Uruguay en la costa del Litoral.
La crecida del río Uruguay por el fenómeno de El Niño provocó evacuaciones en varias ciudades del Litoral.

Las aguas del río Uruguay continúan su ascenso ininterrumpido y encendieron las alarmas en toda la cuenca del Litoral. El fenómeno climático de El Niño irrumpió en la región con un impacto muy superior a las previsiones iniciales, alcanzando niveles de intensidad históricos. De acuerdo con los registros hidrológicos oficiales, el cauce fluvial ya traspasó la línea roja de evacuación en diversas localidades costeras, obligando a decenas de familias a abandonar sus hogares.

La emergencia afecta de forma directa a las provincias de Corrientes y Entre Ríos, amenazando con extender sus consecuencias a millones de habitantes durante los próximos meses. Portavoces de la comunidad científica e instituciones meteorológicas coinciden en que la región enfrenta uno de los eventos de variabilidad climática más severos de las últimas siete décadas.

Vista aérea de las inundaciones provocadas por la crecida del río Uruguay en la costa del Litoral.
Vista aérea de las inundaciones provocadas por la crecida del río Uruguay en la costa del Litoral.

Ciudades bajo agua y evacuaciones de emergencia

En Paso de los Libres (Corrientes), la marca del hidrómetro alcanzó los 9,14 metros, sobrepasando holgadamente el umbral crítico de evacuación fijado en los 8,50 metros. Frente a este panorama, las autoridades locales activaron los refugios de contingencia, albergando a decenas de damnificados en las instalaciones del Regimiento de Infantería de Monte. De forma paralela, en Concordia (Entre Ríos), entre 12 y 15 familias debieron ser desalojadas preventivamente ante el avance de la correntada.

La preocupación se extiende a lo largo del corredor fluvial. En Colón, el nivel del río llegó a 7,46 metros, aproximándose a los 7,90 metros que determinan el despliegue de evacuaciones. En Concepción del Uruguay, la cota ascendió a 5,42 metros, elevando la fase de alerta a nivel amarillo. Las proyecciones hidrológicas para Concordia estiman que la escala podría superar los 13 metros durante la próxima semana, rebasando la marca de emergencia de 12,50 metros.

La dimensión regional del fenómeno y la amenaza en las nacientes

El origen de esta masa hídrica no se limita a las precipitaciones locales, sino a la acumulación de lluvias en el sur de Brasil y el noroeste argentino, donde se ubican las nacientes de las cuencas de los ríos Uruguay, Paraná y Paraguay. Este caudal acumulado baja con fuerza arrasando la franja costera e impactando de forma directa tanto en el Litoral argentino como en los departamentos del litoral oeste uruguayo (Salto, Paysandú y Río Negro).

Investigadores del CONICET y del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señalaron que la magnitud de este evento es comparable a los históricos episodios de 1983 y 1997. Además, el calentamiento anómalo en el océano Pacífico ecuatorial —registrando las temperaturas más elevadas de las que se tenga constancia— actúa como un motor de humedad que prolongará las precipitaciones por encima de lo normal durante el trimestre octubre-diciembre y los primeros meses del próximo año.

Vista satelital del planeta con una mancha roja y amarilla en el océano Pacífico frente a la costa occidental de América del Sur.

La perspectiva meteorológica: el pico crítico en 2027

A pesar de la severidad del escenario actual, los modelos meteorológicos internacionales elaborados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) advierten que la etapa más compleja del fenómeno aún no se ha desplegado.

Se prevé que la fase máxima de acumulación de humedad ocurra entre enero y abril de 2027. La saturación de los suelos durante los meses estivales reducirá la capacidad de escurrimiento, amplificando el riesgo de inundaciones duraderas en las poblaciones ribereñas del Cono Sur. Asimismo, el río Paraná mantiene una tendencia ascendente que podría aproximarlo a los niveles de alerta hacia finales de noviembre.

Protocolos sanitarios y preparación de la infraestructura

Frente a la magnitud de la amenaza, los organismos de protección civil pusieron en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027 para fortalecer los sistemas de monitoreo y rescate. Gracias a la expansión de la red de radares meteorológicos y estaciones de medición automática, las autoridades cuentan con herramientas de diagnóstico temprano más precisas que en catástrofes pasadas.

Expertos internacionales remarcan la urgencia de aplicar protocolos de salud pública para mitigar los brotes epidémicos asociados a las inundaciones, como la proliferación de enfermedades vectoriales y la contaminación de fuentes de agua potable. Una vez superada la fase de El Niño, la comunidad científica anticipa un eventual viraje hacia el fenómeno opuesto (La Niña), lo que podría desencadenar períodos de sequía prolongada en la región a partir del segundo semestre de 2027.

Monitoreo constante ante un escenario de riesgo

Las administraciones departamentales y provinciales mantienen activos sus comités de emergencia, recomendando a la población de las zonas bajas identificar los puntos de evacuación y mantenerse atenta a los reportes oficiales. La evolución de las lluvias en las altas cuencas definirá la extensión de una crisis ambiental que pone a prueba la infraestructura y la respuesta logística de todo el Cono Sur.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

0
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Dejá tu comentario

Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.

Solo se publica tu nombre. El Gmail queda privado para administración y control de abuso.