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La oposición blanca cierra filas en Maldonado
El clima político nacional se trasladó este fin de semana a la costa uruguaya, donde el sector mayoritario del nacionalismo realizó un balance crítico de los primeros meses de gestión del Frente Amplio. Durante el encuentro de Aire Fresco, los principales referentes de la agrupación liderada por Álvaro Delgado denunciaron un «desmantelamiento» de las políticas públicas que habían sido insignia durante el período de Luis Lacalle Pou. La preocupación central radica en el freno de obras estructurales que, según los blancos, son vitales para la calidad de vida de los uruguayos en el interior del país.
Delgado, quien llevó la voz cantante en la jornada, expresó su malestar por lo que considera una falta de compromiso con los proyectos de alto impacto social. Desde la dirigencia de Aire Fresco se señaló que el gobierno de Yamandú Orsi está priorizando una «coartada discursiva» antes que la ejecución de tareas de fondo. Esta situación, afirman, está generando una parálisis en áreas sensibles como el acceso al agua potable y la infraestructura básica, dejando en suspenso inversiones millonarias que ya estaban planificadas y con presupuesto asignado.
Aire Fresco y la denuncia por los proyectos frenados
Uno de los puntos más álgidos del cónclave fue la enumeración de los planes que hoy se encuentran en el «limbo» administrativo. Los líderes de Aire Fresco mencionaron específicamente el Proyecto Neptuno en Arazatí y el plan de saneamiento para más de 60 localidades del interior profundo. Según el nacionalismo, estas obras no son solo cemento, sino salud y dignidad para miles de familias que esperaban una solución definitiva a problemas históricos de infraestructura que la gestión anterior había logrado destrabar.
La crítica de Aire Fresco también alcanzó la política de seguridad y defensa, haciendo hincapié en la rescisión del contrato por las patrullas oceánicas y las dudas sobre la terminal portuaria. Para la oposición, el actual Poder Ejecutivo está actuando con un «egoísmo político» que perjudica directamente a la ciudadanía. Sostienen que se busca borrar el legado de la administración anterior sin presentar alternativas superadoras, lo que deja al país en un estado de incertidumbre que frena el desarrollo nacional.
La advertencia de Falero en el acto de Aire Fresco
El exministro José Luis Falero fue otro de los que utilizó el estrado de Aire Fresco para lanzar dardos hacia la Torre Ejecutiva. Falero fue enfático al afirmar que la ciudadanía fue engañada durante la campaña electoral, recordando que muchas de las promesas de Orsi no se han visto reflejadas en el presupuesto nacional. En el marco de Aire Fresco, se recordó que se prometieron 2.000 policías adicionales y un impulso decidido a la descentralización, metas que hoy parecen estar fuera de la agenda oficialista.
Para los integrantes de Aire Fresco, el gobierno se ha «olvidado de gobernar por lo importante» para centrarse en temas superficiales que no resuelven los problemas de fondo del Uruguay. Falero insistió en que el nacionalismo no permitirá que se retroceda en las conquistas sociales alcanzadas, especialmente en lo que refiere a la relocalización de asentamientos a través del Plan Avanzar. Esta fiscalización será, según prometieron, constante y rigurosa tanto en las cámaras legislativas como en el contacto directo con la gente en los barrios.
El futuro de la oposición desde la mirada de Aire Fresco
Hacia el final de la jornada, el sector reafirmó su unidad y su rol como principal contrapeso al oficialismo. El encuentro de Aire Fresco sirvió para aceitar la maquinaria de cara a un año que se anticipa de fuerte debate parlamentario por la Rendición de Cuentas. La consigna es clara: defender lo hecho y denunciar cada paso en falso de una administración que, a juicio del blanco, está priorizando el relato por sobre la gestión eficiente que el país necesita para seguir creciendo.
La cúpula de Aire Fresco concluyó que la «revolución de las cosas simples» que pregona el gobierno es insuficiente para las demandas estructurales de Uruguay. Con un tono de firmeza, los dirigentes se retiraron de Maldonado con el compromiso de recorrer cada departamento para informar sobre los «recortes» que, según ellos, están afectando los servicios públicos básicos. La política nacional entra así en una etapa de confrontación de modelos donde la gestión de los recursos será el eje de la disputa.
