En un movimiento que ratifica su posicionamiento internacional en materia de relaciones laborales, el gobierno uruguayo anunció este martes su intención de asumir la presidencia de la OIT durante la próxima asamblea anual en Suiza. La noticia fue comunicada por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, en el marco de una visita oficial del director general de la Organización Internacional del Trabajo, Gilbert Houngbo, quien cumplió una agenda exclusiva en el territorio nacional.
La postulación formal se presentará de cara a la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo, que está programada para iniciar el 1.° de junio de 2026 en Ginebra. Este paso diplomático se fundamenta en el prestigio que el sistema de negociación colectiva uruguayo ha cosechado en el exterior, siendo catalogado como un referente de estabilidad y consenso entre los sectores mandantes.
Un respaldo clave al diálogo tripartito nacional
La visita de Houngbo, calificada como un hecho histórico por las autoridades ministeriales, representa la primera presencia de un máximo jerarca del organismo en Uruguay desde el año 2017. Durante su estancia, el representante internacional mantuvo reuniones de alto nivel con el presidente Yamandú Orsi y la vicepresidenta Carolina Cosse, transmitiendo una valoración sumamente positiva sobre la búsqueda permanente de acuerdos entre empresarios, sindicatos y el Estado.
Para la administración actual, el hecho de que el director general haya seleccionado exclusivamente a Uruguay para su gira regional es un mensaje político contundente sobre la solidez de las instituciones laborales del país. Según Castillo, esta visión externa fortalece la legitimidad de la candidatura uruguaya para liderar el foro más importante del mundo del trabajo.

Los desafíos de la agenda en Ginebra 2026
La delegación oficial que viajará a Europa estará encabezada por el subsecretario Hugo Barreto, quien estará acompañado por representantes de las cámaras empresariales y las centrales de trabajadores. La agenda que Uruguay pretende liderar bajo la presidencia de la OIT refleja los problemas estructurales y emergentes que atraviesa el mercado de empleo actual.
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Tecnología y plataformas: Se abordará la regulación de la economía de plataformas y el impacto creciente de la inteligencia artificial en las tareas diarias.
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Equidad de género: El debate incluirá políticas profundas de igualdad y equidad en el acceso y permanencia laboral.
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Fortalecimiento del diálogo: Se buscará profundizar las herramientas de negociación colectiva como mecanismo de resolución de conflictos.
Proyecciones y contexto global
La conferencia congregará a representantes de los 187 Estados miembros de la organización. El evento central comenzará el 11 de junio, momento en el cual se espera que la propuesta uruguaya sea sometida a consideración.
La participación de Uruguay en este nivel de gobernanza mundial no es casual. El país ha mantenido históricamente una política de Estado basada en el tripartismo, lo que ha permitido sortear crisis económicas y sociales mediante el acuerdo administrativo. El tratamiento de estos ejes temáticos en Ginebra no solo busca resolver problemas locales, sino proyectar el modelo uruguayo como una solución viable para los desafíos del trabajo decente a nivel global.