La paciente, una mujer de 69 años con cáncer terminal, firmó el consentimiento tras cumplir el proceso previsto por la nueva normativa. El procedimiento está fijado para las 11:00.
Un piso del Hospital Policial mantiene este jueves un silencio espeso, interrumpido apenas por los pasos del personal de enfermería y los susurros en una de las habitaciones de internación médica. Allí, una paciente oncológica de 69 años transcurre sus últimas horas antes de convertirse en la primera persona en recibir la eutanasia legal en el país. El procedimiento, según confirmaron fuentes asistenciales, está programado para este viernes a las 11:00, marcando un precedente definitivo en la historia médica y jurídica local.
La mujer, madre de seis hijos —dos de ellos adoptados—, padece un adenocarcinoma de páncreas en etapa avanzada, con metástasis diagnosticada en los pulmones, los riñones y el hígado. Desde enero de este año, ante el avance agresivo de la enfermedad y el dolor refractario, tomó la decisión de suspender los estudios invasivos y los tratamientos curativos, permaneciendo bajo régimen de cuidados paliativos para mitigar el sufrimiento físico.
El proceso administrativo y asistencial demandó semanas de evaluaciones estrictas. El miércoles 20 de mayo, la paciente estampó la firma final en el acta de consentimiento, el último requisito formal exigido por la normativa vigente para dar luz verde a la asistencia médica para morir.
Uruguay se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar este procedimiento mediante una ley sancionada por el Parlamento en octubre de 2025. Tras meses de trabajo de comisiones técnicas y bioéticas, la reglamentación definitiva de la prestación se oficializó en abril de este año, habilitando los protocolos específicos que ahora el centro de salud policial pone en marcha por primera vez.
En los pasillos del nosocomio la actividad no se detiene, pero el ambiente refleja la singularidad del caso. El protocolo médico exige la presencia de un equipo multidisciplinario y el testeo riguroso de los fármacos que se utilizarán en el procedimiento. Durante todo el ingreso hospitalario, que ya suma diez días, la mujer estuvo acompañada de manera permanente por uno de sus hijos mayores, quien siguió de cerca cada una de las instancias legales y las entrevistas con los comités médicos.
La ley uruguaya establece garantías estrictas para resguardar la autonomía de la voluntad. Entre los puntos clave de la reglamentación se destaca la revocabilidad inmediata: la paciente mantiene el derecho de arrepentirse o postergar la intervención en cualquier etapa del proceso, incluso minutos antes de la administración del compuesto letal.
El caso reabrió de inmediato el debate público en las salas de espera y en los entornos médicos sobre los límites del derecho a la vida digna y la aplicación práctica de los objetores de conciencia dentro de los equipos de salud. Mientras tanto, los plazos legales continúan su curso formal de cara a la mañana del viernes, en lo que representa el primer uso efectivo de la legislación en el sistema sanitario nacional.