Una reciente investigación del medio Confidencial. digital ha puesto de relieve la transformación de Nicaragua en un punto crucial dentro del comercio global de cocaína. Durante el periodo comprendido entre 2024 y 2026, el 49% de la cocaína que salió de este país centroamericano tenía como destino Europa, en lugar de Estados Unidos, desafiando así la narrativa convencional que describía a Nicaragua meramente como un corredor hacia el norte.
Datos reveladores del tráfico de cocaína
En total, 4.374 kilos de cocaína fueron confiscados por las autoridades de El Salvador, Rusia, Italia, Honduras y el Reino Unido, entre enero de 2024 y abril de 2026. Este alijo, con un valor estimado de USD 283,86 millones, fue ocultado ingeniosamente entre cajas de plátanos y sacos de café, transportado en ‘caletas’ y mediante lanchas rápidas, según los registros oficiales.
La investigación detalla que la mayoría de las incautaciones ocurrieron fuera de Centroamérica. Por ejemplo, en enero de 2024, las fuerzas rusas confiscaron 1.086 kilos en el puerto de San Petersburgo. Más tarde, en marzo de 2026, la Agencia Nacional del Crimen del Reino Unido interceptó 943 kilos ocultos en un contenedor de plátanos en el puerto de Southampton, estimando su valor en USD 100 millones.
Incautaciones y tensiones diplomáticas
El Salvador registra el mayor decomiso en el periodo analizado, con 2.147 kilos confiscados desde junio de 2025 hasta febrero de 2026. Italia reportó 116 kilos en 2024, mientras que Honduras interceptó 82 kilos en marzo de 2026.
A pesar de no ser productor de cocaína, Nicaragua ha sido señalado como un punto de almacenamiento estratégico de estas drogas antes de su distribución global. Un experto en seguridad nicaragüense, que prefirió permanecer en el anonimato, afirmó que toda la droga incautada había sido almacenada en el país antes de su salida.
Tensión entre Nicaragua y El Salvador
El ministro salvadoreño de Seguridad Pública y Justicia, Gustavo Villatoro, intensificó las tensiones al publicar en X varios mensajes que apuntaban a Nicaragua como el origen de los cargamentos interceptados, describiendo a El Salvador como la “Muralla del Pacífico”. Según Villatoro, la ruta seguía el trayecto Nicaragua-Guatemala-Estados Unidos.
En respuesta, el 14 de enero de 2026, la Comandancia General del Ejército de Nicaragua emitió dos comunicados rechazando las afirmaciones de Villatoro. En estos, afirmaron que la droga proviene del sur de la región, navegando “en aguas lejanas de nuestros litorales”. A pesar de las tensiones, las Fuerzas Armadas nicaragüenses no han comentado sobre las incautaciones en Rusia, Italia o el Reino Unido.
El Ejército nicaragüense también enfatizó que en el país no existen carteles de la droga ni maras, reafirmando su estrategia de “Muro de Contención” como política de Estado.
El mecanismo de ‘embodegamiento’
Según la criminóloga costarricense Marcela Ortiz, el proceso de almacenamiento estratégico, conocido como ‘embodegamiento’, es ahora un componente clave en el tráfico de cocaína. Ortiz explicó que la cocaína llega a Centroamérica desde Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia principalmente por vía marítima, y una vez allí, entra en una fase de almacenamiento temporal.
“Aquí se almacenan, se enfrían, por decirlo de alguna forma”, indicó Ortiz. La idea es que las autoridades pierdan el rastro del cargamento antes de su traslado definitivo.
Alex Papadovassilakis, analista de Centroamérica en InSight Crime, también ha sido citado en la investigación, destacando el papel de Nicaragua en la dinámica del tráfico de cocaína, lo que ha hecho que el país se convierta en un actor relevante en las rutas hacia Europa.