El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el pasado 11 de mayo una audaz operación militar en la región del Catatumbo, Norte de Santander, que involucró el bombardeo del comando central del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Esta acción fue llevada a cabo en la madrugada del lunes y contó con el apoyo del gobierno venezolano, según lo confirmado por el propio mandatario.
Petro subrayó que esta operación responde a los acuerdos de cooperación militar suscritos con el gobierno de Venezuela, encabezado por Delcy Rodríguez. “Di la orden de bombardeo al campamento del ELN dentro de la voluntad acordada con el gobierno bolivariano de Venezuela”, expresó el presidente a través de su cuenta en X, demostrando la estrecha colaboración entre ambos países en materia de seguridad.
No hay acuerdo de paz vigente con el ELN
El presidente Gustavo Petro aclaró que actualmente no existe un acuerdo de paz vigente con el ELN, desmintiendo las afirmaciones que sugieren que las acciones armadas de la guerrilla son consecuencia de incumplimientos por parte del Estado. “Las organizaciones que mantengan su decisión de controlar total o parcialmente economías ilícitas y rechacen los acuerdos para iniciar su desmonte, no están en ningún acuerdo de paz”, afirmó Petro, aludiendo a la ruptura de confianza tras los asesinatos de campesinos desarmados en la región del Catatumbo.
En respuesta a las críticas de la fiscal general, Luz Adriana Camargo Garzón, el mandatario fue tajante: “La fiscal general de la Nación no tiene razón en legitimar ese delito de lesa humanidad diciendo que otro grupo comenzó con el asesinato de una familia cercana al ELN. Nada justifica crímenes contra la humanidad”.
Detalles de la operación militar en Tibú
La operación militar se desarrolló en la zona rural de Tibú, cerca del río Catatumbo, y tuvo como blanco una comisión del Frente Luis Enrique León Guerra del ELN, liderada por alias Sucre, segundo cabecilla de esa estructura. Las Fuerzas Militares reportaron la presunta muerte de siete integrantes del grupo armado durante la operación, la cual incluyó enfrentamientos, intentos de ataques con drones y la extracción de cuerpos por parte de otros miembros de la organización.
El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Militares señalaron que la comisión atacada tenía un alto valor estratégico, ya que proporcionaba seguridad al Comando Central (Coce) y a la Dirección Nacional (Dinal) del ELN en sus desplazamientos entre Venezuela y Colombia. Asimismo, esta estructura enfrentaba a la estructura 33 de las disidencias de las FARC en la zona.
Durante la operación, las tropas descubrieron campamentos fortificados, explosivos, dispositivos para lanzar artefactos mediante drones y materiales para la fabricación de minas antipersonal. Actualmente, las autoridades continúan verificando los resultados y consolidando la información obtenida en el área.
Violencia y crisis humanitaria en el Catatumbo
La región del Catatumbo enfrenta una escalada de violencia que afecta gravemente a las comunidades campesinas de municipios como Tibú y El Tarra. Los habitantes han reportado la suspensión de clases y la restricción de servicios médicos, temerosos de quedar atrapados en los enfrentamientos entre los grupos armados y las fuerzas del Estado. Olguín Mayorga, representante de víctimas en Norte de Santander, advirtió en una entrevista con La FM que muchas familias permanecen confinadas en sus hogares debido al miedo.
En este contexto, la cooperación entre los gobiernos de Colombia y Venezuela se presenta como un intento de controlar la violencia en el Catatumbo, aunque no sin controversias y críticas tanto dentro como fuera del país. Mientras tanto, las comunidades locales continúan sufriendo las consecuencias de este prolongado conflicto armado.