Hallazgo de microalgas potencialmente tóxicas
El 11 de mayo de 2026, la Universidad de El Salvador (UES) emitió un informe detallando la identificación de microalgas potencialmente tóxicas en las aguas del Puerto de La Unión, un área costera del oriente de El Salvador. El estudio fue realizado por el Laboratorio de Toxinas Marinas de la UES (LABTOX-UES), en colaboración con la Unión Portuaria del Pacífico, y se centró en la recolección y análisis de muestras de agua marina.
Las especies de microalgas encontradas, Prorocentrum spp. y Pseudo-nitzschia spp., son componentes comunes del fitoplancton marino, pero bajo ciertas condiciones pueden producir toxinas que representan un riesgo significativo para la salud humana y la fauna marina. El muestreo, efectuado el 6 de mayo, no reveló cambios visibles en el color del agua ni la presencia de formaciones superficiales características de las mareas rojas.
Sin embargo, el análisis microscópico confirmó la presencia de floraciones que podrían tener implicaciones sanitarias. Estas microalgas son conocidas por su capacidad de liberar toxinas peligrosas, como el ácido okadaico, asociado a intoxicaciones diarreicas, y el ácido domoico, responsable del síndrome amnésico por mariscos.
Riesgos para la salud y el medio ambiente
El informe subraya la necesidad de mantener una vigilancia constante en las aguas marinas de la región. Prorocentrum spp. ha sido vinculada a la producción de toxinas diarreicas (DSP), mientras que Pseudo-nitzschia spp. puede generar ácido domoico, una potente neurotoxina. La exposición a estas toxinas puede provocar intoxicaciones gastrointestinales y afectaciones neurológicas, específicamente pérdida de memoria y confusión. Aunque el estudio no confirmó la toxicidad de las cepas locales mediante bioensayos, la presencia recurrente de estas microalgas resalta la importancia de los programas de monitoreo. El análisis también reveló una alta concentración de la diatomea Coscinodiscus sp., con 21,120 células por litro en uno de los puntos evaluados, y dinoflagelados del género Prorocentrum spp. con una densidad de 14,280 células por litro. Estos hallazgos son preocupantes debido a la capacidad de estas especies de liberar toxinas de acción rápida que afectan tanto a seres humanos como a la fauna marina.
Recomendaciones y medidas preventivas
Dado el potencial impacto en la salud pública y el medio ambiente, los investigadores de la UES han recomendado la implementación de controles más estrictos y la ampliación de los monitoreos en las áreas marinas cercanas a La Unión. Sugieren realizar muestreos desde embarcaciones para cubrir un área más extensa y evaluar mejor la presencia de microalgas tóxicas.
Estas medidas son esenciales para mitigar los riesgos asociados y proteger tanto a la población local como a los ecosistemas marinos. El informe destaca la importancia de fortalecer los programas de vigilancia epidemiológica y ambiental en la región costera. Esto incluye el monitoreo regular de las aguas y la cadena de producción de mariscos, con el fin de detectar y manejar de manera oportuna cualquier brote de microalgas tóxicas. Estas acciones son cruciales para salvaguardar la salud pública y preservar la biodiversidad marina en el oriente de El Salvador.