El departamento de Rivera despertó este jueves 7 de mayo de 2026 bajo un escenario de caos operativo. El temporal en Rivera se intensificó durante la madrugada, cumpliendo con los pronósticos más severos del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). Vientos con características huracanadas y lluvias torrenciales han dejado una huella de destrucción en la infraestructura urbana y rural, obligando a las autoridades a desplegar operativos de emergencia en diversos puntos de la capital departamental.
Alerta naranja y semáforos fuera de servicio
Inumet mantiene activa una doble advertencia que coloca a Rivera en el centro de una alerta naranja, compartida con departamentos como Salto, Tacuarembó y Cerro Largo. La magnitud del fenómeno se hizo visible con la caída de un semáforo en la intersección de la avenida Presidente Viera y Agraciada. La Intendencia de Rivera informó que, debido a la persistencia de las malas condiciones climáticas, el sistema permanecerá apagado, lo que representa un riesgo adicional para quienes circulan por una de las arterias más importantes de la ciudad.
Las imágenes compartidas por medios locales y vecinos a través de plataformas como Tribuna Repleta muestran un paisaje de ramas, árboles enteros y techos de chapa esparcidos por las vías públicas. La visibilidad reducida y el pavimento resbaladizo se suman a los obstáculos físicos, configurando un entorno de alto riesgo para la seguridad vial.


Recomendaciones urgentes de tránsito
Ante la gravedad de la situación, la dirección de Tránsito y Transporte de la Intendencia de Rivera emitió una serie de directrices para peatones, motociclistas y conductores de vehículos. Se insta a extremar la atención, respetar las prioridades de paso en cruces donde los semáforos han dejado de funcionar y, fundamentalmente, reducir la velocidad. «La máxima atención es vital para evitar accidentes en una ciudad que aún está bajo alerta», indicaron desde la comuna.
Esfuerzos de recuperación y resiliencia comunitaria
A medida que la lluvia da breves respiros, cuadrillas municipales y equipos de emergencia han comenzado la remoción de escombros. Sin embargo, el trabajo es arduo debido a la cantidad de cableado afectado y árboles de gran porte que bloquean accesos clave. La participación de los propios vecinos ha sido determinante en las primeras horas, colaborando en el despeje de frentes de casas y locales comerciales afectados por las voladuras de techos.
La Intendencia ha dispuesto recursos de asistencia para las familias que han sufrido daños estructurales en sus viviendas. Mientras el temporal en Rivera comienza a mitigarse lentamente, el monitoreo oficial continúa, ya que la inestabilidad atmosférica podría generar nuevos núcleos de tormentas antes de que el frente frío termine de cruzar el territorio nacional.