El 11 de mayo de 2026, el presidente del Consejo de Ministros de Perú, Luis Arroyo Sánchez, anunció en conferencia de prensa un ambicioso plan financiero destinado a rescatar a Petroperú, la empresa estatal encargada de la refinación, distribución y comercialización de combustibles. Este plan contempla la creación de un vehículo de propósito especial para canalizar hasta 2.000 millones de dólares en financiamiento internacional, gestionado directamente por ProInversión.
Detalles del decreto y la estructura financiera
El Decreto de Urgencia 003-2026, publicado la mañana del anuncio, no se trata de un rescate tradicional y no implica el uso de recursos del Tesoro Público, según aclaró Arroyo. La intención del gobierno es permitir que Petroperú acceda a deuda privada internacional con condiciones extraordinarias en el sector público peruano.
Como parte inicial del plan, Petroperú tendrá acceso inmediato a 500 millones de dólares, parte de la línea total de 2.000 millones. Estos fondos serán administrados a través de un fideicomiso externo operado por ProInversión y estarán destinados exclusivamente a la compra de crudo y al abastecimiento de combustibles, con el objetivo de proteger el dinero público.
Compromisos y garantías del gobierno
Arroyo enfatizó que el Estado peruano solo actuará como garante contingente, respondiendo ante la banca internacional si Petroperú no cumple con sus obligaciones en un plazo de siete años. “Por primera vez, el financiamiento no vendrá del Tesoro. No se tocará ni un sol de los impuestos de los peruanos”, aseguró el premier.
El ministro de Economía y Finanzas, Rodolfo Acuña, complementó que este financiamiento no afectará partidas públicas críticas como la electrificación rural, ya que la línea de crédito será de uso exclusivo para operaciones esenciales de Petroperú.
Implementación y operatividad del nuevo modelo
El financiamiento se estructurará mediante una sociedad de propósito especial, subsidiaria de Petroperú, y un fideicomiso bajo la supervisión de ProInversión, según explicó Luis del Carpio, director ejecutivo de la entidad. Este esquema permitirá a Petroperú acceder a los recursos según sus necesidades, comparado con el funcionamiento de una línea de crédito flexible.
La primera parte del financiamiento, hasta 500 millones de dólares, estará disponible en las próximas dos semanas, y el saldo restante se habilitará entre ocho y diez semanas después. El directorio y la gerencia general de Petroperú deberán implementar el esquema financiero en un máximo de cinco días hábiles.
Impacto en regiones vulnerables y cambios organizativos
El ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta, subrayó la importancia de esta medida para garantizar el abastecimiento de combustibles en regiones vulnerables como la Amazonía, donde la presencia estatal es crucial. Además, Ayasta mencionó que los recientes cambios en la gerencia de Petroperú son temporales y forman parte del proceso de reorganización para implementar el nuevo esquema.
El innovador plan financiero demuestra el compromiso del gobierno peruano de asegurar la estabilidad operativa de Petroperú sin comprometer los recursos fiscales del país, marcando un precedente en la gestión de empresas estatales en la región.