El pasado domingo 3 de mayo de 2026, el reconocido conductor argentino Julián Weich anunció la inminente clausura de su empresa, Conciencia, tras 16 años de actividad. Weich, quien participó como invitado en el programa La noche de Mirtha emitido por el canal El Trece, explicó las razones detrás de esta decisión, citando la crisis económica en Argentina como el principal factor.
El nacimiento de un proyecto con propósito solidario
Julián Weich fundó Conciencia con un objetivo claro: donar el 50% de los ingresos a cuatro organizaciones no gubernamentales (ONGs). La empresa ofrecía productos de primera necesidad como agua, puré de tomate, arroz y pintura. Sin embargo, a pesar de su noble propósito, Weich confesó que los ingresos actuales no son suficientes para cumplir con las donaciones prometidas.
Durante la emisión del programa, mientras se discutía sobre el consumo, Weich comentó de pasada: «Estoy por cerrar Conciencia, mi marca». Ante la solicitud de Juana Viale de profundizar sobre el tema, el presentador expresó: «No funciona más. La empresa la tengo hace 16 años y la voy a cerrar».
Un mercado en crisis y la imposibilidad de donar
Weich explicó que el consumo ha disminuido drásticamente, impidiéndole estar dentro del mercado general y, por ende, cumplir con su compromiso de donar la mitad de las ganancias. «Lo hice durante 15 años. Ya el año pasado no doné. Y este año, como no voy a donar, me parece vergonzoso vender productos diciendo que dono la mitad de las ganancias y no donar. Ya está», confesó con pesar.
El conductor también destacó la calidad de los productos que su empresa ofrecía, afirmando: «No entra plata. Y eran productos de primera necesidad y de buena calidad». Sin embargo, reconoció que incluso aquellos que lo ayudaban están ahora más preocupados por otros temas, lo que ha mermado el apoyo a su emprendimiento.
Una despedida amarga para un proyecto personal
Con un tono de resignación, Weich aclaró que su empresa no era una fundación y que no generaba gastos ni necesitaba donaciones para subsistir. No obstante, la realidad económica lo ha llevado a cerrar Conciencia, una decisión que enfrentó con tristeza. «Lamentablemente la tengo que cerrar», concluyó.
Este desenlace marca el fin de un proyecto que, durante más de una década, intentó combinar el negocio con un impacto social positivo, en un contexto económico cada vez más desafiante en Argentina.