Dormir a la misma hora protege el corazón, según estudio
La Asociación Americana del Corazón incorporó recientemente la regularidad en los horarios de sueño a sus pautas preventivas esenciales. Mantener una hora fija para dormir puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardíacas, según un estudio citado por Prevention.
La investigación reveló que quienes se acuestan a distintas horas cada noche duplican el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, incluso tras ajustar por edad y otros factores biológicos. En cambio, el horario de despertar no mostró impacto relevante: el momento de acostarse es el factor clave para la salud del corazón.
Por qué el sueño irregular afecta al organismo
El doctor John La Puma, especialista en sueño, explicó que dormir menos de ocho horas y alterar constantemente los horarios aumenta la vulnerabilidad cardíaca. El núcleo supraquiasmático, considerado el “reloj biológico” del cuerpo, regula procesos nocturnos como la presión arterial, el cortisol y la regeneración de vasos sanguíneos.
Cuando el descanso se desordena, el cuerpo sufre un desajuste similar al jet lag, dificultando la reparación cardiovascular y favoreciendo la hipertensión y la obesidad. El cardiólogo Srihari Naidu agregó que el estrés y la falta de rutinas consistentes provocan inflamación sistémica, agravando el riesgo cardíaco.
Cómo mejorar la calidad del sueño
Los especialistas recomiendan:
- Establecer una rutina nocturna con actividades relajantes como leer o escuchar música tranquila.
- Evitar pantallas y luces intensas antes de acostarse.
- Fijar la hora de dormir entre las 22:00 y la medianoche, descansando entre siete y ocho horas.
- Consultar a un especialista si persisten dificultades para conciliar el sueño o se sospecha apnea.
La regularidad en los horarios de sueño no solo mejora el descanso: es una herramienta poderosa para prevenir enfermedades cardíacas. Dormir a la misma hora cada noche ayuda al cuerpo a mantener su equilibrio biológico y protege el corazón a largo plazo.