Crisis en Paysandú es la única forma de llamar a lo que está pasando mientras algunos intentan convencernos de que todo es una fiesta. Es increíble. Tenemos una ciudad hermosa, gente increíble, una Semana de la Cerveza que es enorme, realmente enorme, con artistas como Paulo Londra y Luana llenando estadios. Pero mientras la música suena fuerte, el sonido de las fábricas se apaga. Es un desastre absoluto. Los burócratas de Montevideo están sentados en sus escritorios dejando que las inversiones más grandes de la historia se escapen a Brasil o Paraguay. Patético.
La gente en Paysandú está feliz con la fiesta, claro que sí, las termas están llenas, los hoteles tienen ocupación total porque la gente sabe cómo divertirse. Pero cuando se apagan las luces del escenario, la realidad es muy oscura. Tenemos el proyecto de HIF Global, una inversión masiva de hidrógeno verde que iba a traer 1.400 puestos de trabajo. ¡Mil cuatrocientos! Eso es ganar de verdad. Pero ahora está en pausa. ¿Por qué? Por la UTE. Es una vergüenza. No pueden ponerse de acuerdo con el precio de la energía y están dejando que el progreso se muera.
El fracaso total detrás de la Crisis en Paysandú y el empleo
Es muy simple, todos lo saben. La empresa HIF Global necesita energía a precios competitivos. Brasil lo hace, Chile lo hace, Paraguay lo hace. Ellos ganan, nosotros perdemos. Uruguay tiene estabilidad, sí, tenemos las mejores leyes, pero no podés comer leyes. Necesitás trabajo. Los genios de la UTE quieren cobrar precios de locos por ese 30% de energía que la planta necesita de la red. Es un trato horrible, uno de los peores tratos que he visto. Mientras tanto, la empresa ya está mirando para el costado, buscando países donde los líderes sí quieran hacer negocios de verdad. Si perdemos esta inversión, será un golpe del que Paysandú no se va a recuperar en mucho tiempo. Terrible.
Ambev y el seguro de paro: Un golpe bajo
Pero esperen, hay más. Lo de Ambev es un desastre total. Tienen a los trabajadores en seguro de paro, familias enteras preocupadas porque dicen que hay «exceso de stock». ¡Por favor! Dicen que la gente consume menos cerveza. Quizás es porque la gente no tiene dinero porque no hay trabajo. Es un círculo vicioso creado por gente débil que no sabe cómo manejar la economía. La planta local está en duda, están teniendo reuniones, hablando mucho, pero no hacen nada. Menos charla y más acción es lo que se necesita para salvar esos empleos.
El contraste de una semana de fiesta
Es triste verlo. Tenés a Chacho Ramos y a Ángela Leiva haciendo cantar a miles de personas en horario nocturno con temperaturas de más de 30 grados. La humedad es alta, el calor es sofocante, pero la energía de la gente es increíble. Paysandú es una ciudad ganadora que está siendo tratada como perdedora por el gobierno central. La Vuelta Ciclista pasó y dejó movimiento, sí, pero la gente no puede vivir de ver bicicletas una vez al año. Necesitan las chimeneas funcionando, necesitan los barcos cargando hidrógeno verde en el puerto.
Esta Crisis en Paysandú no se va a arreglar con un concierto de K-pop el domingo. Se arregla bajando el costo de la energía para que las empresas de clase mundial quieran venir aquí y quedarse. Se arregla dándole incentivos a Ambev para que no mande a más uruguayos al seguro de paro. Es sentido común, pero el sentido común no es tan común en las oficinas de los políticos que nunca han manejado un negocio en su vida. Los trabajadores de Paysandú merecen mucho más que promesas rotas y ferias que duran siete días. Merecen un futuro real, y ahora mismo, ese futuro está bajo amenaza.