Este 1 de mayo de 2026, en el marco del Día del Trabajo, se ha dado un paso significativo en la historia laboral de México. La presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió su cargo en 2024, ha firmado un decreto que promete transformar la dinámica laboral del país. Publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), este decreto pone en marcha una reforma laboral que busca reducir gradualmente la jornada laboral hasta alcanzar las 40 horas semanales para el año 2030.
Reforma detallada de la Ley Federal del Trabajo
La reforma, presentada en la versión matutina del DOF, implica modificaciones sustanciales en la Ley Federal del Trabajo. Se han reformado los artículos 59, 61, 66, 68, 69 y 71. Además, se ha añadido un segundo párrafo al artículo 58, así como la fracción XXXIV al artículo 132 y la fracción IV Bis al artículo 994. Por otro lado, se ha derogado el segundo párrafo del artículo 67.
El cambio más significativo es la duración máxima de la jornada ordinaria, que se establecerá en 40 horas semanales. La jornada diurna podrá extenderse hasta ocho horas, la nocturna siete y la mixta siete horas y media, con posibilidad de extenderse por circunstancias extraordinarias.
Descanso semanal y gradualidad en la reducción horaria
Uno de los puntos más debatidos por los colectivos laborales era la posibilidad de tener dos días de descanso semanales. Sin embargo, el decreto establece que la reducción de la jornada laboral se implementará de manera gradual, con una disminución de dos horas por año. Además, se garantiza al menos un día de descanso por cada seis días trabajados, con salario y prestaciones completas.
El artículo 132 estipula que los empleadores tienen la obligación de registrar electrónicamente la jornada laboral de cada trabajador, incluyendo el horario de inicio y finalización, y proporcionar estos datos a las autoridades cuando se solicite.
Implementación sin sanciones económicas
Un aspecto crucial de esta reforma es que no habrá sanciones económicas para las empresas por la aplicación de la reducción de la jornada laboral. El gobierno de Sheinbaum ha enfatizado que esta medida no implicará una reducción de sueldos, salarios ni prestaciones para los trabajadores.
El artículo tercero transitorio del decreto establece que el periodo entre el 1 de mayo y el 31 de diciembre de 2026 servirá para que trabajadores y empleadores adapten sus procesos laborales a los nuevos términos estipulados.
Acuerdo con el sector privado
El 1 de mayo, la presidenta Sheinbaum firmó un acuerdo oficializando la reforma, destacando que esta medida fue convenida con el sector privado. «En un acuerdo entre empresarios y empleadores, se decidió implementar de manera gradual, pero para 2030, la jornada de 40 horas será una realidad», afirmó la presidenta.
Este acuerdo refleja un consenso que busca equilibrar las necesidades del sector laboral con las del sector privado, asegurando que la transición sea lo más fluida posible.