La gestión de las adopciones en Uruguay vuelve a quedar en el centro de la tormenta tras la apertura de una investigación administrativa en el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU). El Caso Nicole Minetti no solo involucra a la exmodelo italiana y al magnate Giuseppe Cipriani, sino que cuestiona los mecanismos de control sobre las salidas recreativas de menores a instituciones privadas y la aplicación de los artículos de la Ley de Urgente Consideración (LUC) que permiten procesos de adopción excepcionales.
Mauricio Fuentes, vicepresidente del organismo, confirmó este lunes que existen «elementos que dan cuenta de una situación extraña» en el expediente. La mira está puesta en dos ejes: si hubo irregularidades en el proceso administrativo de adopción y bajo qué marco legal y técnico se autorizaron las visitas de niños del hogar de Maldonado a la chacra «Gin Tonic», propiedad de Cipriani, donde se habría gestado el vínculo con el menor finalmente adoptado.
El debate sobre las salidas recreativas y la supervisión
Uno de los puntos más sensibles de la investigación administrativa radica en las actividades fuera de los hogares oficiales. Según declaraciones de ex jerarcas del INAU en Maldonado, las salidas a playas o instituciones privadas son comunes, pero requieren valoraciones previas y acompañamiento de educadores. En el Caso Nicole Minetti, resta determinar si estas visitas a la residencia de lujo contaron con el aval técnico necesario o si existió una discrecionalidad que facilitó el «encariñamiento» por fuera de los canales habituales del Registro Único de Aspirantes (RUA).
Mientras Daniel Guadalupe, director de INAU al inicio del proceso, evitó dar detalles alegando que la información es manejo exclusivo del actual directorio, el vicepresidente Fuentes enfatizó que es vital conocer en qué medida las supervisiones apoyaban estas prácticas. La investigación busca esclarecer si el entorno privado de la chacra Gin Tonic fue un escenario adecuado para la vinculación afectiva supervisada por el Estado.
La LUC y la vía judicial excepcional
La adopción se concretó bajo el amparo de los artículos 403 y 404 de la LUC, que habilitan a los jueces de Familia a elegir familias adoptantes que no necesariamente hayan pasado por el proceso de valoración del RUA de INAU. Este marco legal permitió que, pese a las dudas técnicas iniciales, el sistema judicial priorizara el vínculo afectivo ya generado entre el niño y el matrimonio italiano.
Pablo Abdala, expresidente de INAU y actual diputado, defendió el proceso asegurando que «estaba todo en regla. Según Abdala, aunque inicialmente el instituto tuvo una postura contraria, terminó recomendando la adopción por entender que era lo mejor para el interés superior del niño, dada la fuerte integración que ya existía con Minetti y Cipriani desde el año 2019. La decisión final fue votada por unanimidad en el directorio de la época, incluyendo representantes de todo el espectro político.
Protocolos en revisión: ¿Falla del sistema?
La apertura de este expediente administrativo podría derivar en cambios en los protocolos institucionales. Fuentes señaló que, si se detectan prácticas erróneas, se trabajará en correcciones que no necesariamente requieren cambios legislativos, aunque parlamentarios ya evalúan nuevas reformas al sistema de adopciones. El punto crítico sigue siendo el equilibrio entre la celeridad del proceso y el rigor técnico que garantiza la seguridad y bienestar de los menores.
El Caso Nicole Minetti pone a prueba la solidez de las instituciones frente a casos de alta exposición mediática y el alcance de las nuevas normativas de adopción en Uruguay. Mientras la investigación administrativa avanza, el INAU busca asegurar que el «interés superior del niño» no se vea opacado por las particularidades de los adoptantes o las presiones de un sistema registral que hoy se encuentra bajo un intenso escrutinio.