El presidente Abelardo de la Espriella mantendrá la política de traslados de internos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), a pesar de los atentados y amenazas contra los guardianes, según afirmó tras el ataque a dos dragoneantes en Barranquilla. Este incidente ocurrió el sábado 10 de octubre, cuando los funcionarios Shirly Dallana Acosta y Daniel Steven Tapiero fueron atacados a la salida de la cárcel El Bosque.
En su declaración del domingo, el presidente vinculó el ataque con las amenazas que han surgido en respuesta a los recientes desplazamientos de personas privadas de la libertad, ordenados por el Gobierno. «Los atentados y las amenazas contra los guardianes del INPEC no quedarán impunes», aseguró de la Espriella en su cuenta de X. Además, el mandatario indicó que los grupos criminales buscan presionar a las autoridades mediante actos de violencia contra el Cuerpo de Custodia y Vigilancia.
El presidente anunció medidas para reforzar la seguridad de los funcionarios atacados y asegurar que los traslados de reclusos se mantendrán sin alteración. «Los traslados continuarán. Hoy, más que nunca y con total determinación», afirmó, añadiendo que quien agrede a los funcionarios del gobierno, «se mete con el Tigre».
La portavoz del Ministerio de Justicia condenó el ataque y lo vinculó a nuevos mensajes intimidatorios relacionados con los traslados carcelarios. En un comunicado, se subrayó que existen alertas sobre posibles acciones violentas dirigidas a integrantes del sector penitenciario y otros funcionarios. Estas amenazas están bajo verificación para determinar su origen y posible conexión con el atentado en Barranquilla. La entidad aseguró que la institucionalidad se mantendrá intacta y que las medidas de traslado y seguridad en las cárceles seguirán en vigor.
La Organización de Servidores Penitenciarios (OSP) también condenó el atentado e informó sobre la circulación de un comunicado amenazante atribuido a un grupo que se autodenomina «Fuerzas Unidas de los Presos» (FUP). Según esta organización, el documento amenaza con atacar buses y vehículos destinados al traslado de reclusos desde Bogotá. La OSP solicita que se identifique y procese judicialmente a los responsables y que se adopten medidas para reforzar la seguridad durante estos traslados.
Días antes del ataque a los dragoneantes, se registró un tiroteo en la fachada de la cárcel Modelo de Barranquilla, lo cual se interpretó como una advertencia a la dirección del penal. Tras estos incidentes, las visitas en la cárcel El Bosque han sido suspendidas mientras continúan las investigaciones. El Gobierno ha reiterado su decisión de seguir ejecutando los traslados de internos al tiempo que refuerza la seguridad para proteger al personal penitenciario.






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