El director y guionista de la secuela de ‘La red social’ tenía claro cómo debía concluir su película, con el objetivo de mostrar cómo Facebook y Mark Zuckerberg eran conscientes de las divisiones que estaban creando desde su plataforma.
La figura de Mark Zuckerberg en la secuela
Si en La red social el protagonista era Mark Zuckerberg, en su secuela, El precio de la red, interpretado por Jeremy Strong, se presenta más como una sombra que sobrevuela los problemas enfrentados por Facebook, sin llegar a comprenderlos por completo. Con una ambición sin límites y que desafía la credibilidad, el CEO muestra que sus acciones a favor de la desinformación pueden desembocar en un desastre singular.
El desenlace de la crisis de Facebook
El final de El precio de la red revela cómo, justo antes de la publicación por parte del Wall Street Journal de su investigación sobre los «Archivos de Facebook», los atacantes del asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 fueron, en gran parte, instigados por las noticias falsas y discursos de odio permitidos por la red social para aumentar su engagement. Según Aaron Sorkin, esta fue la gota que colmó el vaso para la empresa.
La representación del asalto al Capitolio
Sorkin recreó el asalto al Capitolio, hasta entonces solo representado con imágenes de archivo en el cine. «Las grabaciones eran tomadas desde móviles o cámaras de televisión desde cierta distancia y mostraban la magnitud del evento. Lo que me interesaba era mostrar los momentos de contacto y conflicto: una mano sobre la valla, la barrera de bicicletas atravesando el cristal, una porra golpeando a un policía en la cabeza», explicó Sorkin.
El cambio de rumbo de Facebook
Finalmente, se recreó el juicio en el que Facebook tuvo que enfrentarse a acusaciones que culminaron no solo con su política de ignorar la veracidad de las noticias, sino también con el cambio de su nombre a Meta. Un intento de solucionar los problemas que, de un modo u otro, refleja el mundo real en el que vivimos.






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