En un acontecimiento de alto impacto institucional y simbólico para la región, el presidente de la República Argentina, Javier Milei, recibirá este domingo al papa León XIV. La llegada del sumo pontífice marca el retorno de un líder de la Iglesia Católica a suelo argentino tras 39 años de ausencia, siendo Juan Pablo II el último en visitar ese país en abril de 1987.
La agenda oficial establece que el mandatario argentino dará la bienvenida al Santo Padre en el Aeropuerto Internacional Jorge Newbery (Aeroparque) para luego trasladarse a la Casa Rosada, donde sostendrán un encuentro privado. Posteriormente, ambos encabezarán un acto en el Palacio Libertad ante autoridades de los tres poderes del Estado, gobernadores, legisladores y diplomáticos.
Internas en el oficialismo y ausencias en la oposición
La llegada del pontífice coincide con un escenario de tensiones políticas internas en la coalición de gobierno La Libertad Avanza. En particular, la atención está puesta en el distanciamiento con la senadora Patricia Bullrich y en las negociaciones legislativas pendientes. Asimismo, la mesa política del oficialismo postergó sus reuniones semanales en el marco de la visita pastoral.
Por el lado de la oposición, el fundador del PRO y expresidente Mauricio Macri declinó la invitación realizada por el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, para asistir a la misa principal que el papa oficiará el lunes en el Monumento de los Españoles, en el barrio de Palermo. La ausencia de Macri refleja las fricciones vigentes dentro de la principal fuerza aliada del gobierno argentino.
Diferencias de fondo en economía e inteligencia artificial
El cruce entre Milei y León XIV expone divergencias conceptuales de fondo. Mientras el mandatario pregona la desregulación económica y un avance sin restricciones estatales en materia de inteligencia artificial, el sumo pontífice ha ratificado una postura crítica orientada al control humano sobre las nuevas tecnologías y la limitación de las armas autónomas letales.
A su vez, el mensaje del pontífice —cuyo itinerario incluye actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján— estará centrado en la lucha contra la pobreza, la cohesión social, la preservación del empleo y la solidaridad global. Los equipos técnicos de la Casa Rosada y la Santa Sede mantuvieron reuniones durante meses para coordinar los operativos de seguridad y la logística de las tres misas multitudinarias previstas durante la estadía.





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