El Senado del Profesorado de Cornell aprueba una moción de censura contra la gestión universitaria
El Senado del Profesorado de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, ha ratificado este viernes una resolución en la que expresan su desconfianza hacia la administración central y su presidente, Michael Kotlikoff. La moción de censura surge en medio de críticas por la gestión de la universidad en relación con las denuncias de agresiones sexuales en el campus.
Contexto y antecedentes del rechazo
Esta decisión representa un golpe significativo para la dirección de la institución. La moción se produce casi dos meses después de que una exalumna, conocida solo como Jane Doe, presentara una demanda contra la delegación de la fraternidad Chi Phi, siete de sus miembros y la propia universidad. La denuncia alega que Cornell no protegió ni sancionó adecuadamente a los estudiantes responsables tras una violación en grupo ocurrida en 2024 en la sede de la fraternidad.
Reacción de la comunidad académica y movimientos de protesta
Tras la votación, los profesores emitieron una declaración conjunta, en la que señalaron su intención de promover cambios reales en la gestión. La declaración subrayó que, pese a los esfuerzos de la administración por silenciar sus críticas, el profesorado ha decidido unirse para expresar su descontento y exigir mejoras. «Alzamos la voz por nuestros estudiantes, colegas, personal y exalumnos, quienes nos han pedido que exijamos responsabilidades a la administración», señala el documento. La moción fue aprobada por el 55,6% de los 75 docentes que conforman el Senado del Profesorado, con un respaldo del 37% en contra.
Respuesta de la administración universitaria y situación legal en curso
Por su parte, el Consejo de Administración de Cornell ha reafirmado su apoyo al presidente Kotlikoff y a su equipo directivo. La presidenta del consejo, Anne Meinig Smalling, afirmó que los líderes de la universidad están capacitados para afrontar de manera reflexiva e integral el grave problema de las agresiones sexuales en el campus. Los partidarios de la moción consideran que esta decisión envía una señal clara a los dirigentes universitarios y aumenta la presión sobre el consejo, que tiene la facultad de destituir al presidente si lo considera conveniente.
En respuesta a la denuncia de Jane Doe, la universidad inició una revisión interna de su respuesta. Además, la fiscal general del estado de Nueva York, Letitia James, está supervisando una investigación penal independiente sobre el incidente ocurrido en 2024. La agresión habría ocurrido en la noche del 19 al 20 de octubre de ese año en la fraternidad Chi Phi, donde la joven consumió alcohol y fue presionada para esnifar ketamina. Según su relato, fue víctima de una violación durante varias horas por siete estudiantes. Cuatro de ellos admitieron haber mantenido relaciones sexuales consentidas con la exalumna, mientras que otros tres aseguraron no haber participado en las acciones.





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