El regreso del Papa León XIV a Chiclayo y su itinerario por los lugares que marcaron su ministerio
Los días 13 y 14 de noviembre, el Papa León XIV visitará por primera vez Chiclayo, ciudad peruana donde ejerció como obispo durante ocho años antes de ser elegido pontífice. La agenda oficial de su viaje incluye una visita a seis sitios emblemáticos que fueron parte importante de su labor pastoral, entre ellos la catedral donde ofició misas dominicales, el santuario dedicado a su labor episcopal y la universidad que le otorgó el grado de doctor honoris causa.
Trayectoria de Robert Prevost, desde Lima hasta el liderazgo papal
Robert Prevost nació en Chicago en septiembre de 1955 y llegó por primera vez a Perú en 1985, con 30 años, como misionero de la orden agustina. Su destino inicial fue Chulucanas, en Piura, donde desempeñó funciones como vicepárroco en la Catedral de la Sagrada Familia y canciller de la prelatura territorial. En ese entonces la población castellanizó su nombre y comenzó a llamarlo “padre Roberto”. Dos meses después de su llegada, sufrió fiebre tifoidea y fue hospitalizado por primera vez en su vida.
En 1988, Prevost regresó a Perú para unirse a la misión agustiniana en Trujillo, donde permaneció hasta 1999. Durante esa década, ocupó cargos como prior de la comunidad, director de formación y maestro de profesos, además de enseñar derecho canónico, teología moral y patrística en el Seminario Mayor Arquidiocesano San Carlos y San Marcelo. La década coincidió con un período de elevada violencia en el país, marcado por los atentados del Sendero Luminoso.
De misionero en Perú a líder de la Iglesia mundial
Tras su paso por Trujillo, Prevost regresó a Estados Unidos en 1999 para encargarse de los agustinos en Chicago. Posteriormente, fue elegido prior provincial de la Provincia del Midwest de la orden y, entre 2001 y 2013, ocupó el cargo de prior general de los agustinos a nivel mundial desde Roma.
En noviembre de 2014, el papa Francisco nombró a Prevost administrador apostólico de la Diócesis de Chiclayo. Su ordenación episcopal fue celebrada en la catedral Santa María el 12 de diciembre de ese año, y el 26 de septiembre de 2015 asumió oficialmente como obispo de la diócesis, cargo que desempeñó hasta enero de 2023. En ese mismo año, obtuvo la nacionalidad peruana por naturalización, convirtiéndose en el primer pontífice en la historia con documento de identidad peruano.
Contribuciones y devociones en su gestión en Chiclayo
Entre sus primeras acciones como obispo, Prevost participó en la misa de beatificación de tres sacerdotes asesinados en 1991, a quienes la Iglesia considera mártires del catolicismo. Además, creó en la diócesis una Comisión de Ecología Integral, alineada con la encíclica Laudato Si del papa Francisco, orientada a promover el cuidado del medioambiente frente a los riesgos del consumismo.
La catedral Santa María, en Chiclayo, fue uno de los principales escenarios de su vida eclesiástica en el tiempo que ejerció como obispo. Allí celebraba misa todos los domingos y administraba otros sacramentos. El templo conserva la cátedra episcopal, símbolo de su autoridad pastoral, y ha sido testigo de importantes ceremonias diocesanas.
Prevost mantenía una relación cercana con el Santuario de Nuestra Señora de la Paz, donde entregó formalmente su labor episcopal a la Virgen María en 2015, y visitaba con frecuencia este lugar para rezar, participar en retiros y reuniones con sacerdotes. En una de sus devociones personales, destaca también una pequeña capilla dedicada a san Nicolás de Tolentino en Costa Norte, donde promovía peregrinaciones como parte de su formación espiritual.
Reconocimientos, desafíos y actualidad del Papa Prevost
La relación de Prevost con la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo se consolidó durante su etapa como obispo, cuando fue gran canciller de la institución. La universidad le otorgó un doctorado honoris causa y lo distinguió como gran canciller emérito. En 2023, también recibió la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo de parte de la Conferencia Episcopal Peruana.
Durante su gestión en Chiclayo, Prevost enfrentó episodios difíciles para la región, como las inundaciones de 2017 tras el fenómeno de El Niño, en las que impulsó la recolección de ayuda humanitaria y la implementación de módulos de vivienda para los afectados. Además, promovió centros de acogida y comedores para la población migrante venezolana, que en 2018 alcanzó su punto máximo en Perú con la llegada de unas 350.000 personas.
En años recientes, Prevost también destacó por su postura respecto a temas sociales y políticos, solicitando en 2017 a Alonso Fujimori, condenada por violaciones de derechos humanos, que pidiera perdón a las víctimas. Durante la pandemia, recorrió las calles de su diócesis en automóvil para brindar bendiciones y respaldar la ayuda en la salud pública. En 2023, con intensas lluvias en el norte peruano, realizó recorridos en zonas inundadas para solicitar ayuda para los damnificados.
En abril de 2023, Prevost partió hacia Roma para presidir como prefecto del Dicasterio para los Obispos. En septiembre de ese mismo año, fue creado cardenal por el papa Francisco. En su próximo paso por Chiclayo, contempla realizar una visita a la capilla de San Óscar Romero en La Victoria y recorrer el obispado, consolidando así su vínculo con esta comunidad y espacio de su ministerio pastoral.





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