Conmemoración del primer aniversario del homicidio del alcalde de Uruapan
Este 1 de noviembre se cumplió un año del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez. La noche del 1 de noviembre de 2025, cuando cientos de personas participaban en el Festival de las Velas en el centro de Uruapan, el entonces edil recibió seis disparos en un lapso de 13 segundos. Un año después, una grabación filtrada por Milenio ha revelado que aquella noche hubo un segundo tirador, dato que la versión oficial no había mencionado hasta ahora.
Avances en la investigación y nuevo enfoque
La investigación, que hasta la fecha ha acumulado más de 34 personas detenidas y un avance declarado del 90%, según información de la Fiscalía General de Michoacán, enfrenta un nuevo cuestionamiento debido a la filtración del audio. Este material ha abierto la duda acerca de la cantidad de armas usadas realmente para perpetrar el crimen contra el exalcalde. La versión oficial sostiene que fue la misma arma con la que se mató a Manzo la que posteriormente fue utilizada por el escolta Demetrio Cruz para abatir a Víctor Manuel, uno de los menores involucrados en el ataque, momentos después del homicidio.
Detalles sobre el ataque y la participación de los involucrados
El audio, que fue enviado por Ramiro Hernández Silva, alias El Jaguar, a Jorge Armando García, alias El Licenciado, identifica los responsables y detalles del ataque. En la grabación, Hernández Silva describe detalles que provenían de un segundo joven involucrado en el atentado, Josué Fernando, un adolescente de 16 años reclutado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en un centro de rehabilitación, y que acompañaba a Víctor Manuel, de 17 años, quien fue abatido en el lugar. Hernández Silva indica en la grabación que Josué Fernando intentó escapar y que, en ese proceso, pudo haber recibido otros dos disparos, aunque no se sabe si estos impactaron al exalcalde.
Por otra parte, la defensa de Demetrio Cruz argumentó en audiencia que utilizó su propio arma para controlar a Víctor Manuel, lo que implicaría la presencia de al menos dos armas distintas en la escena, pero esta hipótesis fue rechazada por el juez y se mantiene la versión de una sola arma. Pruebas balísticas relacionadas con el caso vinculan ese arma con otros dos ataques en Uruapan: uno en una barbería el 16 de octubre de 2025 y otro en un bar seis días después.
Operaciones clandestinas y diálogos encriptados
Las comunicaciones en torno al atentado se llevaron a cabo a través de Threema, una aplicación suiza de mensajería cifrada, que el CJNG empleó para coordinar y reportar en tiempo real. Hernández Silva no solo gestionó el ataque, sino que también reportó la captura del tirador y los esfuerzos por reanimar a Manzo. Una semana antes del crimen, Hernández Silva se comunicó con su esposa, Paulina, desde la Ciudad de México, donde le explicó que
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