Javier Calvo y Javier Ambrossi destacan la importancia de las palabras contra la intolerancia
En sus apenas diez años de trayectoria como cineastas, Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis, se consolidan como los creadores españoles con mayor proyección internacional. Tras el éxito de su última producción, La Mesías, que fue bien recibida en el ámbito internacional, surgieron algunas oportunidades externas a España. Sin embargo, ambos tenían claro que su prioridad era su nueva película, La bola negra, que actualmente está en boca de todos y que incluso suena como candidata a los premios Oscar.
Una obra personal y de libertad creativa
Calvo y Ambrossi querían realizar una película que fuera muy personal, con libertad absoluta en su proceso creativo. La bola negra tiene sus raíces en un proyecto que surgió hace varios años, durante un trayecto en avión hacia Ibiza, donde estaban terminando de escribir los últimos episodios de La Mesías. «Fue el destino y fue una cosa detrás de otra. La creación es un misterio y el misterio nos llevó hacia allí», explicaron en la conferencia de prensa del Festival de Cine de Cannes, donde recibieron el premio a la Mejor dirección.
Impacto y significado
Javier Calvo afirmó que la película, considerada la más taquillera del año y de la década, se creó con plena libertad y desde una inquietud artística pura. «Con una película tan específica que aborda temas tan importantes para nosotros, que la gente la haya aceptado es una señal de que también conecta con el significado de esos temas, y eso me llena de esperanza», comentó Ambrossi. Ambos ven en La bola negra su arma particular para luchar contra la intolerancia, en un esfuerzo por contribuir a un mundo más inclusivo.
El arte como arma contra la intolerancia
En una entrevista reciente con la crítica Sucharita Tyagi para su canal de YouTube, los directores compartieron su visión sobre cómo enfrentan su labor en tiempos complejos. Recordaron que el origen de La bola negra está ligado a un manuscrito que Laura, sobrina de Federico García Lorca, les mostró. Les contó que, tras el asesinato de Lorca durante la Guerra Civil, todos los que poseían obras suyas buscaban esconder los escritos para protegerlos de las Falanges, que querían destruir todo rastro de su legado.
Los fascistas dicen que el arte no es importante, pero aún así querían destruirlo. Eso nos hizo ver los papeles físicos, las palabras plasmadas en el papel, como un arma contra la intolerancia, el fascismo y el odio. Así que sí, nos damos cuenta de que esta es nuestra forma de combatir la intolerancia; es nuestra contribución
Calvo explicó que siente que tiene un privilegio al poder compartir ese mensaje con el mundo, usando la empatía, emoción y amor como herramientas. Ambrossi agregó que la película fue un tributo a la obra inacabada de Lorca, tomando esas páginas no para intentar completarla, sino para rendirle homenaje y mantener vivo su universo, motivados por su amor por la obra del poeta.





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