Colombia

Horror en Colombia: la autopsia confirmó el crimen de Jhady

La muerte de Jhady Sofía Osorio fue un homicidio por asfixia mecánica, descartando suicidio o accidente, y se ofrece recompensa por información del responsable.

Horror en Colombia: la autopsia confirmó el crimen de Jhady
La Fiscalía confirma que Jhady Sofía Osorio fue asesinada por asfixia mecánica en una finca de Frontino, Antioquia.

La Fiscalía confirma que la muerte de Jhady Sofía Osorio fue un homicidio por asfixia mecánica y cambia la línea de investigación

La muerte de Jhady Sofía Osorio Mesa, la menor de 10 años encontrada sin vida en una finca del municipio de Frontino, en Antioquia, fue determinada como un homicidio por asfixia mecánica, tras los resultados de la autopsia. Este hallazgo llevó a que las autoridades y organismos judiciales cambien el enfoque inicial de la investigación, que consideraba la hipótesis de un suicidio o un accidente.

Recompensa y apoyo a la familia por parte de las autoridades

En respuesta al cambio en la hipótesis, la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Frontino ofrecieron una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar y capturar al responsable del crimen. El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, anunció la medida y afirmó: “Desde la Gobernación de Antioquia ofrecemos una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que permita identificar, capturar y llevar ante la justicia al responsable de este crimen atroz”.

Además, Rendón aseguró que la Secretaría de las Mujeres del departamento acompaña a la familia de Jhady en el proceso judicial, brindando asesoría jurídica y atención psicológica. El mandatario también solicitó a la Fiscalía que investigue con prontitud la hipótesis de un feminicidio agravado en el caso, y reclamó mayor celeridad en la resolución del expediente: “Pido a la Fiscalía General de la Nación actuar con celeridad y contundencia en este y en todos los casos de feminicidio en Antioquia”.

Los hallazgos forenses y la evidencia recopilada

El informe forense concluyó que el agresor primero provocó la muerte por asfixia y posteriormente suspendió el cuerpo en una viga de la finca. Esto, según las autoridades, indica que la muerte no fue accidental ni suicidio, sino obra de otra persona. La autopsia reveló que la suspensión fue posterior a la asfixia letal, lo que sugiere que sobre el cuello de la menor se aplicó fuerza antes de utilizar el lazo para colgarla.

Los peritos analizan lesiones traumáticas y desgarros internos en el cuerpo de la niña, que podrían indicar la intervención de otra persona con una fuerza física superior a la de la víctima. También se evalúan la altura de la suspensión y la naturaleza de los nudos utilizados, elementos que no coincidirían con las capacidades motrices ni con la estatura de una niña de 10 años.

Perfiles del sospechoso y reconstrucción de los hechos

El perfil criminal que elaboran los especialistas sitúa al posible autor del delito en un rango de edad entre los 20 y 50 años. La reconstrucción de los hechos indica que el responsable habría actuado con rapidez, en un tiempo en el que la menor permaneció sola en la finca. La familia sostiene que Jhady estuvo aproximadamente 50 minutos sin supervisión, desde las 3:30 p. m. del 23 de septiembre, hasta que fue encontrada.

El padre de la menor, Jader Osorio, salió de la finca a las 3:30 p. m. para realizar compras en el casco urbano de Frontino, y regresó a las 4:20 p. m. encontrando a Jhady suspendida del cuello en el corredor exterior, en el mismo lazo que la familia había intentado usar para construir un columpio. Tras desatarla e intentar reanimarla sin éxito, llamó a vecinos y servicios de emergencia. La menor fue trasladada al hospital María Antonia Toro de Elejalde, donde ya no presentaba signos vitales.

Detalles del hallazgo y línea de investigación

En los informes policiales se señala que inicialmente no se enviaron patrullas a la vereda debido a problemas de orden público en la zona. Los bomberos coordinados atendieron la emergencia y trasladaron el cuerpo al hospital. Allí, los análisis forenses revelaron un surco de fricción en regiones específicas del cuello, lo que inicialmente alimentó hipótesis de un posible suicidio o accidente.

La finca en la vereda Las Cabras, ubicada a unos 20 minutos del casco urbano de Frontino, es donde residía Jhady junto a sus padres, Irma Estela Mesa y Jader Osorio. La menor cursaba sexto grado en la Institución Educativa Pedro Antonio Elejalde, sede Las Mercedes, y manifestaba su interés por ser diseñadora, profesora o psicóloga, según su madre.

Las investigaciones sugieren que el probable agresor pudo conocer las rutinas de la propiedad, incluyendo los horarios en que la cuidadora salía y cuánto tiempo disponía antes del regreso del padre. Esto refuerza la hipótesis de que la persona responsable sería alguien con conocimiento del entorno y quizás con presencia habitual en la zona rural.

Progresos en la investigación y próximos pasos

Las autoridades revisan las lesiones y posibles desgarros internos en el cuerpo de la menor, que podrían indicar la intervención de alguien con mayor fuerza física. También consideran la altura a la que fue suspendida y la complejidad de los nudos utilizados, elementos que, según los peritos, no coincidirían con las capacidades motrices de una niña de 10 años.

El perfil criminológico en construcción apunta a un sospechoso de entre 20 y 50 años, con capacidad física suficiente para manipular la escena. Los investigadores también trabajan en determinar el género del presunto autor, en línea con la evidencia forense y las características del crimen.

En términos temporales, la evidencia indica que la acción se habría llevado a cabo en un corto lapso, durante el cual la víctima permaneció sola en la finca. La familia confirma que Jhady estuvo ausente aproximadamente 50 minutos, lo que también ayuda a delimitar las posibles ventanas de tiempo del crimen.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

0
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Dejá tu comentario

Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.

Solo se publica tu nombre. El Gmail queda privado para administración y control de abuso.