El neurólogo de la Unidad de Memoria del grupo sanitario HM Hospitales, el doctor Roberto Sánchez-Soblechero, afirmó que en el diagnóstico de Alzheimer, «nueve de cada diez pacientes evaluados son diagnosticados correctamente mediante muestras de sangre».
El especialista destacó que la proteína p-tau217 ha demostrado una alta precisión en la detección de la enfermedad, siendo fundamental dentro de los biomarcadores plasmáticos utilizados en el nuevo enfoque de diagnóstico escalonado. Según Sánchez-Soblechero, la incorporación de esta prueba ha provocado cambios en el diagnóstico inicial en el 26,5 por ciento de los casos, lo que refleja su impacto en la precisión diagnóstica.
Durante la jornada ‘Enfermedad de Alzheimer 2026: del diagnóstico biológico a la medicina de precisión’, celebrada en el Hospital Universitario HM Sanchinarro de Madrid, se expuso que la prevalencia de personas con demencia podría superar los 150 millones en 2050, siendo aproximadamente dos de cada tres casos relacionados con el enfermedad de Alzheimer. La reunión, organizada por la Fundación de Investigación HM Hospitales (FiHM), contó con la participación de diversos expertos, entre ellos el doctor Rafael Villino-Rodríguez, coordinador de la Unidad de Memoria del centro convocante; Pascual Sánchez-Juan, director de la Fundación CIEN; Javier Olazarán, director de la Unidad de Investigación y Tratamiento de Trastornos de la Memoria en HM Hospitales; y César Muñoz, coordinador científico del grupo asistencial.
Todos coincidieron en la relevancia de los avances en biomarcadores capaces de detectar cambios biológicos asociados con la enfermedad, así como las nuevas opciones terapéuticas que están transformando la forma de diagnósticar, tratar y seguir a los pacientes. Villino-Rodríguez expresó que la meta es incorporar las estrategias diagnósticas más recientes y establecer un proceso coordinado para aplicar de manera homogénea los nuevos tratamientos en toda la red hospitalaria.
El presidente de HM Hospitales, Juan Abarca Cidón, subrayó que «gracias a la investigación farmacéutica y al diagnóstico precoz, empieza a haber esperanza». Abarca Cidón reafirmó el compromiso del grupo con la investigación, el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades neurodegenerativas, abogando por que estos avances sean accesibles para toda la población.
Por su parte, Javier Olazarán explicó la importancia de comprender la cronología de la enfermedad para interpretar correctamente los avances recientes. «El desarrollo promedio de la enfermedad es de 19 años, por lo que es crucial mirar más allá del amiloide, ya que la proteína tau es el elemento principal que inicia la enfermedad del Alzheimer, mientras que el amiloide sería solo la chispa», ejemplificó.
Los expertos señalaron que los biomarcadores deben usarse como complemento a la evaluación clínica, dado que cuadros como depresión, ansiedad o insomnio también pueden provocar síntomas cognitivos, y que puede existir patología cerebral sin manifestaciones clínicas evidentes. Por ello, la proteína p-tau217 debe emplearse en un contexto clínico individualizado y no como una herramienta de cribado en personas asintomáticas fuera del ámbito investigativo.
El doctor Laureano Jesús Cacho, jefe de Neurología y de la Unidad de Demencia en el Hospital Universitario HM Santísima Trinidad de Salamanca, destacó que la exploración neuropsicológica debe combinar historia clínica, información de familiares o cuidadores y pruebas sensibles y validadas. Presentó además ‘CogniScan’, un nuevo test cognitivo breve constituido por nueve elementos relacionados con orientación temporal, recuerdo diferido y pruebas de reloj. En un estudio realizado con 183 personas, con un punto de corte de dos o más errores, se obtuvo una sensibilidad del 96 por ciento y una especificidad del 99 por ciento para detectar deterioro cognitivo.
La doctora Ana Ortiz de Mendivil, neurorradióloga del Hospital HM Sanchinarro, y María Fernanda Ollarves, especialista en Medicina Nuclear en HM Hospitales, analizaron el papel de la resonancia magnética y la tecnología PET-Amiloide en el proceso diagnóstico, resaltando su relevancia en el contexto de los nuevos tratamientos.
Asimismo, Carlos Serra-Smith y Villino-Rodríguez abordaron la evidencia científica sobre las terapias antiamiloide, los criterios de selección de pacientes y la necesidad de un control riguroso durante su administración. La utilización de estos tratamientos requiere confirmar la presencia de patología amiloide mediante estudios de neuroimagen, así como evaluar la situación clínica del paciente, organizando un recorrido asistencial que incluye diagnóstico, laboratorio, farmacia hospitalaria, hospital de día y coordinación entre profesionales.
El Hospital HM Sanchinarro ha establecido un equipo multidisciplinar conformado por neurología, neurorradiología, medicina nuclear, laboratorio, farmacia y enfermería, con el fin de facilitar la medicina de precisión. Villino-Rodríguez explicó que lograr un abordaje individualizado implica no solo la incorporación de nuevas pruebas diagnósticas, sino también la personalización del tratamiento para cada paciente. Además, el circuito denominado ‘FAST-TRACK’ ha sido diseñado para acelerar el diagnóstico y garantizar que pacientes potencialmente candidatos a nuevas terapias puedan acceder rápidamente a una evaluación completa.





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