Nuevos lineamientos de disciplina escolar en Perú
El Gobierno de la presidenta Keiko Fujimori presentó nuevas normas para reforzar la disciplina escolar y recuperar el orden en las aulas de los colegios públicos y privados del Perú. Los lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar buscan fortalecer el respeto mutuo entre estudiantes, docentes y demás integrantes de la comunidad educativa, mediante medidas orientadas a mejorar la convivencia en las instituciones educativas.
Retorno de la nota de conducta
Una de las principales novedades es el retorno de la nota de conducta con una escala vigesimal, del 0 al 20, con la que se evaluará el comportamiento de los escolares. Según los lineamientos presentados por la mandataria y el ministro de Educación, José Antonio Chang, una calificación inferior a 11 será considerada desaprobatoria. La iniciativa plantea que el comportamiento en las aulas también forma parte del aprendizaje y debe recibir una evaluación específica.
Evaluación específica del comportamiento
La nueva propuesta contempla una escala numérica para evaluar la conducta de los estudiantes, a diferencia de las calificaciones que miden sus conocimientos y rendimiento en asignaturas como Matemática, Comunicación o Ciencia y Tecnología.
El sistema anunciado establece una escala de 0 a 20 puntos y fija el 11 como la nota mínima aprobatoria. De esta manera, los escolares que obtengan una calificación inferior a ese puntaje recibirán una nota desaprobatoria en conducta.
Sin embargo, los lineamientos difundidos por las autoridades educativas aún no detallan cómo se asignarán los puntos por cada comportamiento ni qué criterios específicos determinarán la calificación final de cada estudiante.
Implementación y antecedentes
La presentación de los lineamientos para la Gestión de la Disciplina Escolar responde al objetivo de fortalecer el respeto y el cumplimiento de las normas dentro de las instituciones educativas. La propuesta considera que el comportamiento de los alumnos es parte de su formación y que la convivencia escolar requiere reglas claras.
Con estas disposiciones, el Gobierno busca reforzar la autoridad en las aulas y promover relaciones basadas en el respeto entre estudiantes y docentes. La evaluación de la conducta se incorpora así a las medidas anunciadas para mejorar la disciplina escolar en los centros educativos públicos y privados.
No obstante, para conocer cómo se aplicará el sistema en situaciones concretas, será necesario revisar las disposiciones que desarrollen los criterios de evaluación, las responsabilidades de los colegios y las consecuencias de obtener una nota desaprobatoria.
Hasta 2018, la nota de conducta permitía registrar el comportamiento de los estudiantes e informar a sus familias sobre su convivencia escolar. En secundaria, la normativa de 2005 establecía una evaluación literal y descriptiva, elaborada por el tutor con información de los docentes y consignada en la libreta de notas y el acta de evaluación.
Esta calificación no determinaba automáticamente la repetición del año, pues la promoción dependía de los criterios establecidos para las áreas curriculares. Desde 2019, con la implementación del Currículo Nacional, dejó de aparecer como nota independiente en los certificados de estudios, aunque la convivencia escolar continuó formando parte de la educación.






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