Durante su separación del Príncipe Carlos y antes de su trágica muerte, Diana de Gales se encontraba en la posición de tener numerosos pretendientes interesados en ella. Sin embargo, no estaba dispuesta a salir con cualquiera, y tenía una lista de personas que iba descartando por diversas razones. En 1992, conoció por primera vez a Tom Cruise, durante el estreno de su película «Un horizonte muy lejano», donde asistió con su entonces esposa Nicole Kidman. Años después, mostró interés en la estrella de cine cuando él regresó a Londres por motivos laborales.
En 1995, Tom Cruise se encontraba filmando «Misión Imposible», y en la residencia de la Princesa Diana se enteraron de su presencia, sugiriendo la posibilidad de acercarse al set un día. La idea era que sus hijos, William y Harry, quedaran impresionados por el espectáculo de pirotecnia típico de una gran producción de Hollywood.
Años después, un exchef de la familia real británica comentó que entre los empleados se dejó la impresión de que Diana tenía cierto interés en la estrella de cine. Sin embargo, cuando visitaron el set, aunque sus hijos quedaron impresionados con las explosiones, no surgió ninguna chispa entre Diana y Cruise.
El ex empleado de la casa real relató que al salir de allí, se escuchó a Diana decir: «Otro que tacho de la lista. ¡Es demasiado bajito!». Por esta inesperada razón, no se desarrolló una conexión más cercana entre Diana y Tom Cruise.






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