En la noche del viernes, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, alertó que el ajuste Fiscal ya no puede ser postergado. El organismo señaló que el déficit y la deuda siguen en aumento, a pesar de que el nuevo proyecto de presupuesto para 2027 incluya gastos que antes no estaban completamente financiados.
El nuevo proyecto de presupuesto para 2027 asciende a $635 billones, lo que equivale al 29,9 % del Producto Interno Bruto. Esa cifra representa $59,2 billones más que la propuesta inicial presentada en julio por el gobierno anterior.
Los gastos considerados incluyen salud, pensiones, nómina pública, subsidios de gas y energía, universidades y el fondo de combustibles. Aunque el presupuesto reconoce necesidades reales, el Carf enfatiza que el problema Fiscal va más allá del monto total del gasto.
Para 2.027, se proyecta un déficit de 4,5 % del PIB, muy por encima del 0,5 % inicialmente previsto. El déficit total se acercaría al 10 % del PIB, cifra que refleja una presión creciente sobre las cuentas públicas.
Además, la deuda neta llegaría a 67 % del PIB, cerca del límite establecido por la Regla Fiscal. Ese nivel reduce el margen de maniobra del Estado y puede incrementar los costos de financiamiento en los próximos años.
El Carf también señaló riesgos adicionales: mayores gastos en salud y pensiones, el impacto del fenómeno de El Niño y los recursos necesarios para atender la emergencia por el terremoto.
Deficit y deuda en aumento: Carf pide ajuste estructural para 2027
Un mayor nivel de deuda podría traducirse en primas de riesgo más altas, tasas de interés más elevadas y una mayor necesidad de financiamiento. Ese escenario puede generar un círculo que agrave aún más la sostenibilidad Fiscal del país.
El diagnóstico llega mientras se discute el presupuesto con el objetivo de sincerar gastos, encontrar nuevas fuentes de ingresos y revisar el tamaño del gasto público. Aunque el nuevo proyecto reconoce obligaciones no plenamente financiadas, el Carf insiste en que debe ir acompañado de medidas estructurales.
El organismo pide un ajuste Fiscal creíble, estructural y permanente, tanto en el lado del gasto como en los ingresos. El gobierno anunció una corrección de 2,2 % del PIB, pero el Carf advirtió que no puede depender de medidas temporales ni de aplazamientos.
La sostenibilidad Fiscal exige decisiones de fondo que permitan frenar el crecimiento de la deuda y reducir el déficit de forma duradera. El país no puede seguir financiando obligaciones permanentes con recursos inciertos o transitorios.
El Carf indicó que el gobierno debe presentar oportunamente las alternativas de ajuste; su decisión requiere aprobación del Congreso de la República y participación responsable de los demás actores institucionales y de la sociedad.
La sostenibilidad Fiscal es un principio constitucional y 'un bien público de todos los colombianos', por lo que las medidas necesarias para preservarla no pueden seguir aplazándose.
El Carf advierte que el ajuste Fiscal no puede postergarse, ya que el déficit total podría alcanzar el 10 por ciento del PIB. La discusión sobre cómo financiar el presupuesto de 2027 y contener el deterioro de las cuentas públicas queda en manos del Gobierno y del Congreso. Deben definir medidas para equilibrar necesidades urgentes como salud, pensiones, subsidios y reconstrucción tras el terremoto, sin que la deuda se acerque a niveles de alto riesgo. El organismo señala que reconocer los gastos reales es un paso inicial, pero no suficiente.
Sin ajustes estructurales en ingresos y egresos, el país enfrentaría más presión por intereses, menor confianza Fiscal y menos margen para responder a nuevas crisis económicas o sociales.





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