Cine

Llinás presenta ‘Biografía de Jorge Luis Borges’ en paralelo al Festival de Venecia

El documental de cinco horas y media se proyecta fuera de la competición oficial tras una decisión inesperada del Festival

El Festival de Venecia enfrenta una crisis de calidad en su programación oficial, con una ausencia notable de grandes producciones internacionales y un desinterés creciente por la.
El Festival de Venecia enfrenta una crisis de calidad en su programación oficial, con una ausencia notable de grandes producciones internacionales y un desinterés creciente por la.

En la noche del viernes, el Festival de Venecia se vio sacudido por una presencia inesperada: Biografía de Jorge Luis Borges, el documental de cinco horas y media dirigido por Mariano Llinás. Aunque al inicio el planning prevía centrarse en Company, película de Casey Affleck que aunque bien ejecutada, termina sin cerrar la puerta que abre su trama, el rumbo cambió radicalmente. La obra de Llinás no solo se posicionó como una de las más importantes del certamen, sino que logró transformar completamente la experiencia del evento.

El contexto en el que se desarrolla esta edición de Venecia es uno de escasez creativa. La competición oficial está compuesta por películas de perfil mediano y bajo, sin aportar innovaciones significativas. Esta ausencia refleja una industria en un punto crítico: la ausencia de grandes nombres como Alejandro González Iñárritu con Digger o el hecho de que la cinta de David Fincher con Brad Pitt, guiada por Quentin Tarantino para Netflix, no estuviera lista a tiempo, dejó la programación vulnerable.

Uruguay Al Día Radio Internacional

???? EN VIVO

Descargar App para Android

Versión oficial, segura y optimizada para móviles

Además, se ha detectado una tendencia preocupante en los despachos del Festival: la creencia de que la prensa especializada ya no es necesaria, y que los pases cerrados con influencers generan comentarios más amables. Pero los festivales no fueron diseñados para ser herramientas de marketing; existen para preservar la historia del cine y para servir como barómetro de lo que se está construyendo en el arte cinematográfico. Si se analiza solo la competición veneciana, la conclusión sería desoladora.

Excepto Possible Love, de Lee Chang-dong para Netflix —que sin duda es lo mejor de la sección oficial—, las películas no avanzan en términos de lenguaje cinematográfico. Es entonces cuando Llinás aparece como una fuerza revolucionaria. La película de cinco horas y media, aunque difícil de enfrentar en medio del ritmo acelerado del Festival, fue proyectada en una Sala paralela, la misma donde se celebran las ruedas de prensa, lo que la convierte en una de las ubicaciones menos adecuadas. La organización dividió el pase en dos sesiones.

Aproveché para enviar un beso enorme a Joan Sala y a Manu Yáñez, quienes me ayudaron a conseguir las acreditaciones para verla completa. Al finalizar la proyección, la sensación fue absoluta: una obra insuperable. Llinás se posiciona como una figura contemporánea que combina el espíritu de Chris Marker o Orson Welles. Nacido en Buenos Aires en 1975, su trayectoria comenzó con Balnearios, pero fue en 2008 con Historias extraordinarias —una obra maestra de cuatro horas— cuando su capacidad como cuentacuentos se hizo evidente.

Esa película, incluida en el top de las mejores del siglo, demostró que Llinás es un storyteller formidable, capaz de entrelazar relatos fascinantes mediante una voz en off omnipresente que dialoga con las imágenes al estilo de Welles en F for Fake o Jean-Luc Godard.

La obra de Mariano Llinás redefine el rumbo del Festival de Venecia

En la noche del viernes, el cine de Mariano Llinás se posiciona como un referente inquietante en el Festival de Venecia con Biografía de Jorge Luis Borges. La película no se basa en entrevistas ni en textos escritos, sino en un archivo exhaustivo de objetos personales: manuscritos, fotos, libros y artículos del autor uruguayo. A partir de ese material, el director decide crear una obra de ficción, donde Borges deja de ser un personaje histórico y se convierte en un misterio que gira en torno a una investigación detectivesca.

El guion se desarrolla con la presencia de Montequín, un experto en objetos del escritor, quien actúa como guía del relato. Llinás lo define directamente en pantalla: 'Montequ or es Sherlock y yo soy Watson'. La película no sigue el formato tradicional del documental, sino que se adentra en un universo cinematográfico propio, alineado con títulos como Historias extraordinarias, La flor o la maravillosa Trenque Lauquen. Su estructura es dinámica y constante, sin pausas ni momentos de inercia, lo que le otorga una intensidad casi inusual.

Aunque el formato de la película dure más de trece horas, no se percibe como un defecto, sino como una elección estética. La afirmación inicial del filme —'Gracias a Borges es que existe aún la literatura'— marca el tono y el propósito del proyecto. Llinás sitúa su obra en un nivel superior al resto de las presentaciones del Festival, lejos en distancia y en calidad. Se espera que los festivales españoles la incluyan pronto, porque verla en pantalla grande es una experiencia cinematográfica sin parangón.

Comentarios

La opinión de nuestros lectores

0
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en opinar.

Dejá tu comentario

Comentá con tu nombre y Gmail. Tu correo es privado y nunca se publica.

Solo se publica tu nombre. El Gmail queda privado para administración y control de abuso.