En la noche del martes, el Tribunal Supremo Federal de Brasil decidió suspender preventivamente al director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, y al jefe de Inteligencia, Leandro Almada da Costa. La medida fue tomada por el juez André Mendonça tras una investigación que detectó la elaboración de al menos seis informes confidenciales sobre uno de sus jueces. Los documentos, según lo indicado, no contaban con membrete oficial, firma ni numeración.
Se trata de un seguimiento presuntamente ilícito e irregular que se centró en las actuaciones y decisiones del juez Mendonça y del abogado general Jorge Messias. El juez Mendonça ordenó además abrir expedientes disciplinarios y penales en la Corregiduría de la Policía Federal y prohibió futuras elaboraciones de informes secretos sobre miembros del poder judicial o del sistema legal estatal. El caso se vincula al expresidente del Banco Máster, Daniel Vorcaro, investigado por fraude y falsedad documental.
Se revelan mensajes que indican coordinación entre policías y jueces en caso de Vorcaro
Durante el proceso, se descubrieron mensajes en el teléfono de Vorcaro donde pide protección al juez Alexandre de Moraes y menciona a ‘Andrei’, identificado como Rodrigues, para que se detengan las investigaciones contra él. Los intercambios fueron revelados tras el levantamiento del secreto de sumario por parte del juez Mendonça. Además, Alexandre de Moraes ordenó incluir en el expediente seis ‘informes de Inteligencia’ elaborados en agosto por la Policía Federal.
En ellos, la inteligencia policial analizaba una posible coordinación entre Mendonça y Messias, sugiriendo que el abogado general evitaba recurrir las decisiones del magistrado para mantener un vínculo común, atribuido a una ‘matriz religiosa’. Esa hipótesis fue usada por la Policía como justificación para recoger información sobre el juez. 696 millones de euros) y afectó a 1,6 millones de personas.





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