La Marina Real británica completó este 29 de agosto de 2026 una operación de vigilancia de 72 horas sobre buques rusos en aguas del mar del Norte y el Canal de la Mancha. Las fuerzas navales del Reino Unido desplegaron tres embarcaciones de guerra y un helicóptero para monitorear el paso de navíos militares y de carga, con el objetivo de fiscalizar maniobras orientadas a evadir las sanciones internacionales vigentes contra Moscú.
Operación de interceptación y seguimiento marítimo
Durante tres días consecutivos, el destructor HMS Duncan, la fragata HMS St Albans y el patrullero HMS Severn custodiaron el tránsito del destructor ruso Admiral Levchenko. La embarcación militar escoltaba a los cargueros General Skobelev y Sparta a través de vías marítimas de soberanía británica.
La maniobra contó con el apoyo aéreo de un helicóptero Merlin perteneciente al Escuadrón Aéreo Naval 814. En paralelo, el patrullero HMS Mersey mantuvo bajo supervisión al buque de reabastecimiento ruso Akademik Pashin en una zona cercana, antes de transferir las tareas de control a un aliado de la OTAN frente a las costas de Ushant, en Francia.
Vigilancia activa a la flota fantasma de Moscú
Según el comunicado oficial emitido por la Armada británica, la presencia de las unidades forzó a Moscú a movilizar recursos adicionales, incluida la fragata Neustrashimy, para resguardar su transporte marítimo. Las acciones forman parte de la estrategia internacional para fiscalizar la denominada «flota fantasma», establecida por Rusia en 2022 para eludir las sanciones económicas aplicadas tras la invasión a Ucrania.
El jefe del Estado Mayor de la Marina, el general Gwyn Jenkins, afirmó que las embarcaciones de esta flota representan un riesgo inaceptable para la seguridad marítima y el medio ambiente. Jenkins destacó que este tipo de despliegues coordinados obligan al Kremlin a desviar buques de guerra de sus cometidos principales en el conflicto bélico.
Incremento del monitoreo a buques rusos en 2026
La Marina Real detalló que las operaciones de interceptación y control frente a la actividad de buques rusos en aguas británicas aumentaron un 25% durante los primeros ocho meses de 2026 en comparación con el año anterior. Entre los antecedentes recientes resalta la captura en junio del petrolero sancionado Smyrtos en aguas del Canal de la Mancha.
La intensificación de los patrullajes navales coincide con un escenario de alta beligerancia en Europa Oriental. En las mismas horas en que se confirmó la operación militar en el mar, autoridades ucranianas reportaron un ataque ruso en el distrito de Buchansky, región de Kiev, que provocó la muerte de al menos 27 personas, dejó 42 heridos y causó daños en unas 50 viviendas en Dmytrivka.
Las autoridades del Reino Unido advirtieron que mantendrán patrullajes constantes en las rutas del Atlántico Norte para garantizar el cumplimiento estricto del régimen de sanciones. Moscú continúa expuesto a interceptaciones periódicas de su flota mercante y militar en áreas bajo jurisdicción de la OTAN, lo que mantendrá elevada la tensión diplomática y el despliegue de seguridad en el ámbito marítimo europeo.




